Si estudiar lo que verdaderamente te gusta y que esta vocación se convierta en profesión es harto difícil, ser amante de dos mundos distintos y convertirlos de la noche al día en un tu forma de vida ya suena a misión imposible. Celia Villa es la viva imagen de la repetida, amada y odiada frase de «querer es poder».

Periodista de vocación, con una larga trayectoria en medios de comunicación esta inquieta mujer ha aunado su afán por «contar cosas» con su gusto por la repostería, tan es así que en menos de un año esta curiosa combinación ha dado a luz un libro: «Hay un extraño en mi postre». «Comencé con un blog con el que pretendía especializarme en posicionamiento web y ya que lo empezaba quería que fuese de algo que me apasionase para no acabar abandonándolo, como le pasa a muchos bloggers» así, lo que empezó como una mera práctica acabó por otros derroteros, convirtiéndose en una referencia online de la repostería.

«Pastelera en prácticas es un sentimiento, con él quería transmitir que cualquiera con paciencia y ganas puede hacer lo que se proponga, ¿a quién no se le ha quemado un bizcocho? pero la clave esta en no tirar la toalla, seguir aprendiendo» cuenta Celia reconociendo que ella no siempre le sale bien todo lo que elabora, siendo estos tropiezos la base de su próximo éxito. Con recetas curiosas, originales y muy sabrosas, la periodista-repostera iba haciéndose un hueco cada vez mayor en este mundo.

El amor por su profesión de base, esa necesidad de «contar cosas» que no tiene otra guía que la curiosidad era lo que movía esta aventura. «Como periodista me gusta escribir, contar y por eso me surgió la idea de escribir un libro. Como el mundo editorial esta prohibitivo, buscando, encontré la web libros.com, un portal de crowfunding dedicado exclusivamente a este mundillo» y en un mes, Celia, consiguió los apoyos necesarios para sacar el libro a la calle.

«Hay un extraño en mi postre»

Aunque «Hay un extraño en mi postre» pueda inspirar un ambiente protagonizado por Jodie Foster, lo cierto es que la esencia de esta obra destaca por su originalidad y, como buen periodista, por la veracidad que esconde. «Yo lo llamo castellanizar las recetas» resume al explicar que «estan muy de modas las tartas de fondant altamente elaboradas y los postres americanos que tanto llaman la atención de nuestros ojos pero que, en realidad, aquí en España no terminan de cuajar. Los sabores se hacen pesados». Esta idea de que los españoles tienen un paladar y un estómago más hecho a su alabada dieta mediterránea no es más que una descripción de ese «extraño» que se encuentra en los postres de moda.

Una explicación muy razonable pero ¿cómo adaptar postres tan atractivos a los gustos de la tierra? pues con recetas tan peculiares como el «bizcocho de chocolate con mayonesa, los cupcakes de mojito, el pastel de ginebra y jamón, la tarta de garbanzos o el bizcocho de espinacas». Nombres que para muchos sonarán aún más raros que el fondant pero que han pasado un control de calidad que más quisieran muchos platos de los grandes cocineros, «hacemos reuniones de amigos y siempre les llevo algo para que prueben y me den su opinión, dicen que cuando publique el libro se van a tener que poner a dieta».

Y es que aunque parezca que la mayonesa con el chocolate no casan en absoluto y que meterle espinacas a un bizcocho es una barbaridad, los que ya lo han probado han quedado encantados. «Yo no me he inventado nada he ido adaptando ingredientes a nuestra dieta y haciendo más saludables los postres, siempre manteniendo el sabor que se espera de un postre» explica Celia. Tan es así que en cada página de su libro explica los orígenes y las curiosidades que esconde cada receta, «por ejemplo, el bizcocho con mayonesa nació en Estados Unidos, donde con la guerra no tenían huevos así que solo podían cocinar con mayonesa».

La historia de Celia, la «pastelera en prácticas» y cada una de las recetas de su libro acentúan aquello de «reinventarse o morir», porque lo de unir una pasión de su niñez, como es la cocina, la vocación que le acompañará siempre como periodista y el espíritu creativo que le permite construir castillos en un suelo muy firme, no es fácil de conciliar pero ahí esta esperando más apoyos para alcanzar una mayor tirada, con cientos de seguidores en facebook y otros muchos más esperando en las librerías para acabar con los extraños de sus platos y transformarlos en grandes conocidos.