Si actualmente hablamos del Polígono Aeropuerto todos señalan a la zona de Emilio Lemos, del Alcampo de Sevilla Este o la zona del Aquópolis. Pero eso es solo una pequeñísima parte del original, porque el verdadero Polígono Aeropuerto va desde los Minaretes hasta más allá del Palacio de Congresos.

En los años setenta el crecimiento del aeropuerto de San Pablo provocó la necesidad de urbanizar lo que hoy es Sevilla Este. Hasta esa fecha sobre su territorio hay escasas noticias y hasta 1950 sólo aparece cartografiada en unos pocos planos y siempre con escasa precisión. El cortijo y el olivar de la Buena Esperanza, la Hacienda de Hernán Cebolla, los molinos de la Jara Chica y de la Jara Grande, o el Canijo de Benaburque es la única toponimia que se puede asociar con estas tierras de labor.

Al final de los años sesenta lo cruzaban el arroyo de Buena Esperanza, el recién canalizado Ranilla, el canal del Valle Inferior del Guadalquivir y se construía una nueva vía férrea que lo dividla de norte a sur. En el polígono Aeropuerto se distinguían dos grandes sectores principalmente, separados por la vía férrea en terraplén y el canal del Valle Inferior del Guadalquivir. Una división que aún hoy se percibe, aunque la urbanización de ambas zonas, la construcción del Zona Este y el transporte público, han convertido esa diferencia en una seña de identidad del barrio.

Hasta finales de los años sesenta se habían levantado algunas instalaciones industriales a lo largo de las distintas carreteras que lo delimitaban y se edificaba la primera fase de la barriada del Parque Alcosa. Tanto en el Plan de Ordenación Urbana de 1945, como en el de 1963 se calificaron estos terrenos como suelo rural no edificable; en 1969 un decreto recalifica cerca de 900 hectáreas y se consideran zona de actuación inmediata para la ejecución del Plan Nacional de la Vivienda, ante el problema de la vivienda social en Sevilla. Ese mismo año constituye una Gerencia de Urbanización del Polígono Aeropuerto y en 1979 se ponen sobre la mesa los primeros proyectos de construcción.

A pesar de la crisis económica de los setenta y la voluntad del gobierno autónomo de controlar las plusvalías sobre el suelo en la primera mitad de los ochenta que frenaron las construcciones en el Poligono Aeropuerto, el último lustro el proceso de urbanización se acelera. La estética, la que actualmente conocemos En la tipología hay un predominio superficial de las unifamiliares adosadas sobre la edificación en bloques. Y tanto unas como otras tienen espacios comunitarios con instalaciones deportivas, club social y zonas verdes independientes.

La mayor parte de estas urbanizaciones toman el nombre de sus promotores, o hacen referencia de un modo u otro a la Sevilla Este donde se ubican. Entre estas construcciones se encuentra el Palacio de Congresos, un proyecto de Antonio Senseti, que hoy ya disfruta de una increíble ampliación, siendo así un espacio de referencia nacional.

Comenzaron a llegar los vecinos, con ellos la equipación sanitaria, de seguridad, de educación y de organización. Hoy, ese Polígono Aeropuerto es uno de los barrios con más habitantes, más moderno y que sufre un mayor crecimiento en nuestra ciudad. Perteneciente al distrito Este-Alcosa-Torreblanca.