Doce años sirviendo platos en los que la cantidad y la calidad se presentan en grandes medidas, lo hacen a uno imprescindible, y si no que se lo digan a Isaías y Conchi, que casi no se pueden ir de vacaciones porque su clientela los echaba de menos. Con entre 300 y 400 clientes cada fin de semana, el Mac Pan es mucho más que imprescindible en Torreblanca.

Conchi Suárez siempre había tenido la idea de montar su propio negocio, su marido, Isaías Laguna, un «manitas» a ojos de todos los que lo conocen, lo mismo arreglaba máquinas de aire acondicionado que «hacía de todo», pero había algo que se le daba especialmente bien: la cocina. Con el ingenio de Conchi y el don culinario de Isaías nacía, hace casi trece años, Mac Pan.

«Mi madre tenía en la zona de los comerciales una tienda, la reformamos, lo adaptamos todos y creamos Mac Pan. A pesar de que allí era difícil que funcionase ningún negocio, por las condiciones del local, conseguimos mucha clientela y estuvimos en ese sitio ocho años» pero Conchi quería algo suyo y por eso «compré el actual local, con mi casa arriba porque era muy difícil conciliar el trabajo con los niños, así que durante la obra de aquí nos fuimos a las Lumbreras y bajo el nombre de Don Bocata estuvimos trabajando dos años», justos el mismo tiempo que hace que Conchi e Isaías se establecieron definitivamente en Marinaleda, a donde volvió el mítico Mac Pan.

«La gente al volver a ver el Mac Pan se acordaban de aquellos ocho años, de la de gente que venía y de lo contentos que estaban con nosotros, eso nos permitió empezar bien» porque acabar, no acabarán nunca bien y es que a Conchi e Isaís no los van a dejar nunca cerrar las puertas de su negocio, «nos hemos ido unos días de vacaciones y a los dos días de cerrar ya me estaban llamando para ver cuándo volvíamos» y es por eso que, con conocimiento de causa, el Mac Pan es más que imprescindible.

Los fines de semana llegan a servir hasta más de 400 platos bajo un secreto a voces: «somos muy exageraos». Así de claro, pero es que no lo pueden ocultar cuando «todos nos acaban pidiendo tuppers para llevarse lo que les sobra». Y es que en Mac Pan «con cinco euros comen con bebida y les sobra» y además comen «en grandes cantidades» algo fundamental para los «novatos» porque muchas veces «los que vienen la primera vez piden más cosas porque creen que no va a ser suficiente y a los pobres al final les acaba sobrando la mitad de lo que han pedido».

Para más inri, por no si fuese poca la fama que ya tiene el Mac Pan, el cine de verano del Distrito Este-Alcosa-Torreblanca ha convertido este agosto en uno digno de aquel refrán que viene a decir que se hace una buena caja. Y es que eso que llama Conchi «exageración» a los precios a los que se adquiere permite que los bocadillos, pizzas, sandwiches y tapas, se vendan solos.