Especialista en atención temprana y problemas de comunicación, no hacen falta más de cinco minutos para dar buena cuenta de que Esperanza Lineros lleva a la vocación en la sangre. Con cercanía y, sobre todo, mucho cariño, atiende a cada persona que acude a Atempra. Eso sí, a las tres y media el tiempo comienza a ser sagrado porque a partir de ese momento toda su atención va dedicada a sus niños.

Atempra nace con la intención de dar una atención temprana a los niños con alguna dificultad en el habla, comportamiento o con alguna discapacidad. Esperanza Lineros comenzó este camino y pronto se vio desbordada de trabajo, poco a poco se fue forjando el equipo de profesionales que hoy la acompañan. El crecimiento de esta entidad ha permitido que a día de hoy el margen de atención se haya ampliado desde terapias prenatales hasta adultas.

Atempra establece sus bases en tres líneas de trabajo: la neuropsicología, la logopedia y la fisioterapia. A través de las mismas se realiza el diagnóstico, en caso de acudir sin él, las terapias y en muchos casos la prevención.

Prevención

La prevención va ligada a las terapias prenatales, es decir, con mujeres embarazadas. Atempra lleva a cabo un método revolucionario y que está obteniendo muy buenos resultados, consiste en la reproducción de unas melodías acordes con el volumen y ritmo del corazón del bebé. Unos pequeños altavoces se colocan sobre el vientre de la madre y cada semana de gestación se aumenta la complejidad de la melodía.

Esta comprobado que con esta terapia el bebé desarrolla la memoria, la concentración y es más tranquilo, de hecho, «hay una madre que ya probó con nosotros en su primer embarazo, hace poco nos llamó para decirnos que su hija había salido muy lista, que se había quedado embarazada de nuevo y quería repetir» cuenta Esperanza.

Terapias

De manera individualizada, personalizada y con una sonrisa constante en la cara de los nueve profesionales que forman Atempra las terapias que aquí se llevan a cabo obtienen grandes resultados. Cualquier trastorno del desarrollo (síndrome Rett, autismo, síndrome de asperger, hiperactividad… etc.) problemas motores, dislexia, disortografía, dislalia o disfonía son algunos de los diagnósticos que realizan y tratan desde esta entidad.

Con las tres líneas de actuación como base de estas terapias, cada caso tendrá un tratamiento distinto, acorde con sus necesidades y con el objeto de conseguir el mayor desarrollo del pequeño. Niños y niñas desde 0 a 12 años pueden formar parte de Atempra y ser atendidos y cuidados por las grandes personas que llevan el timón del desarrollo temprano de las habilidades de los más pequeños.

Pero no son ellos los únicos beneficiados, tampoco sus familias que tanto agradecen Atempra, «algunos padres me dicen que han tenido que dejar algo para poder seguir en Atempra» explica Esperanza, los adultos también pueden acudir a Atempra. «Muchas familias se encuentran con el problema de que a su hijo a partir de los dieciocho años no lo atienden en ningún sitio, por eso nuestro objetivo era poder cubrir esa carencia y con la mudanza a un local más grande lo hemos conseguido».

Con esta ampliación, no hay edad para Atempra. Sin nacer o habiéndolo hecho hace muchos años. Desde terapias prenatales hasta ocupacionales. Habiendo formado parte de Atempra desde muy pequeño o incorporándose ya de adulto. Para esta entidad no importa la edad, si pueden ayudarte lo harán de la mejor manera.

Con una sonrisa inmensa, altas dosis de paciencia y con mucho amor da gusto ver trabajar a estos grandes profesionales. Cuesta despedirse pero ellos tienen que continuar su gran labor, nosotros solo podemos difundir este pequeño gran mundo de igualdad que lo hace único en Sevilla.