Una noche de imsomnio empujó a Dacio Hernández a crear Trapero y Yo, una tienda de ropa seminueva en la que toda la cadena comercial sale ganando. Sus innumerables viajes por todo el mundo le dieron la idea y Alcosa, cobijo para esta iniciativa.

Si en tu armario tienes ropa seminueva a la que no tienes intención de volver a dar uso, que sepas que puedes sacarle una rentabilidad haciendo, además, que otras personas puedan usarla a bajo coste y que a un emprendedor de lo más carismático le vaya su negocio viento en popa.

Dacio Hernández es cubano nacionalizado en España, donde aterrizó hace ya doce años «los últimos cuatro años trabajaba en Los Bermejales como osteópata pero por motivos personales me fui de la empresa, una noche de imsomnio, hablando con mi mujer, se nos ocurrió la idea», así explica Dacio los orígenes de Trapero y yo, que tampoco se remontan a hace mucho tiempo, de hecho, más bien hace bastante poco, concretamente la fecha de nacimiento de este interesante negocio cita del 24 de febrero de 2013.

«La gente achaca este negocio a la crisis pero no es así. He tenido la suerte de viajar mucho y he visto que en ciudades como Londres, Alemania o Amsterdam los hay a montones. Es un negocio que lleva más de 60 años implantado en Europa y en Estados Unidos ni te cuento» explica Dacio. Lo cierto que es surgida de una combinación de viajes e imsomnios, Dacio en cuestión de un mes dio forma a Trapero y yo «me fui de la empresa el 1 de enero, sobre el 18 de ese mes se nos ocurrió la idea y el 24 abrí».

Con poco más de un mes de vida, Trapero y yo esta cuajando a la perfección no solo en Alcosa sino en toda la capital, «no solo viene gente de Alcosa a dejar y comprar ropa, vienen de todas partes». Y es que el funcionamiento es muy sencillo «aquella ropa en buen estado que no vayas a usar puedes traerla, nosotros la revisamos a la perfección y le ponemos un precio, si el propietario de la prenda sta de acuerdo con el precio dicho artículo se pone a la venta y cuando se venda el 40% de los beneficios van para el dueño».

Así de sencillo y de beneficioso no es de extrañar que Trapero y yo este hasta arriba de ropa. Camisas, pantalones, jerseys, abrigos, complementos, zapatos y hasta trajes de flamenca o comunión para mujeres, hombres y niños de todas las tallas y edades llenan los burros de esta tienda tan particular. Y es que es un método en el que todos salen ganando; el propietario hace hueco en su armario ganando algo de dinero; el comprador adquiere una artículo en perfecto estado por un precio más que asequible; y Dacio hace feliz a ambas partes y así mismo viendo que su proyecto funciona.

No hace falta explicar mucho más para quedar convencido de que aquella «noche de imsomnio» ha dado un gran resultado. Resultado, que se puede visitar en la avenida Ildefondo Marañón, en Alcosa, porque eso sí sobre el tipo de negocio o el futuro del mismo podría haber alguna duda pero sobre el lugar en el que se iba a establecer no, «llevo 11 años viviendo aquí y tengo claro que este barrio es lo mejor que me ha pasado».

No pueden dejar de visitar a este cubano enamorado de Alcosa que tiene mucho que ofrecer y por horarios que no sea porque de lunes a domingo Dacio abre las puertas de Trapero y yo, donde ni el precio, ni el trato, ni la disponibilidad pueden ser una excusa.