A lomo de los burritos Alfa y Beto viaja cada fin de semana la educación de una treintena de niños sin escuela. A lomo de cinco burritos procedentes de los cinco continentes viaja la convicción de que muy pronto esa escuela estará en pie. Carmen de la Rosa es la creadora de estos cinco asnos y María Dolores Alonso los ha acompañado a cada paso que han dado y lo seguirá haciendo hasta que «una gran editorial» adopte a estos burritos solidarios.

La historia de Luis Soriano ha dado la vuelta al mundo. Este profesor colombiano descubrió en sus inicios como maestro en una escuela del país el poder que tienen los libros en la educación tanto de niños como de adultos. A partir de entonces, acompañado por sus inseparables burros Alfa y Beto, Soriano hacía llegar a las aldeas más apartadas del país la educación a través de los libros. Cada fin de semana cargaba a sus dos asnos y atravesaba montañas y guerrillas para acercar los libros a una población que no tenía acceso a ellos y que nunca hubiesen sabido lo que eran sino fuese por Luis.

Hace más de quince años Luis tuvo un accidente mientras realizaba el camino de vuelta de la aldea. Una molestia y un dolor constante en la pierna izquierda se convirtieron en parte de la rutina hasta que en 2008 un médico tuvo que amputar su pierna. Esta pérdida física pareció convertirse en fuerza mental, Luis no ha dejado de ir a la aldea colombiana y su objetivo es construir allí una escuela.

Esta historia, tan bonita como real, llegó a oídos de dos sevillanas, Carmen de La Rosa y María Dolores Alonso. La primera es escritora y autora de «El Al Mizar» y «El inglés de Serón». La segunda es una apasionada por la lectura que como médico ha visto con sus propios ojos el dolor y el sufrimiento humano. Cuando ambas tuvieron conocimiento de la historia de Luis Soriano, no dudaron en colaborar y qué mejor modo que con la profesión de una y la pasión de la otra. Qué mejor modo que con lo que Soriano está cambiando su mundo.

!Arre, burro, arre!

«¡Arre, burro, arre! Burritos de los cinco continentes!» es el resultado de esta unión que hoy día busca una editorial «que deseamos sea grande porque queremos que llegue a mucha gente ya que el dinero recaudado irá íntegramente al profesor» comenta María Dolores Alonso. Es aquí donde reside la complejidad de la causa, «desde el principio hemos tenido claro que lo que queremos es que cada céntimo que se pague por este libro vaya destinado a Luis Soriano, es por eso que encontrar una editorial que nos dé esa facilidad es complicado» explica Carmen de La Rosa.

Con magníficas ilustraciones «¡Arre, burro, arre!» da cobijo a cinco burritos con cinco historias en las que se relata la vida de uno de ellos en un país de los cinco continentes «en dichas historias reflejo las aventuras que corren los borriquillos junto con los protagonistas, que son niños de muy diversa procedencia y cultura».

El primero en conocer estas historias no podía ser otro que Luis Soriano, el profesor, causante y culpable de este proyecto. El maestro agradeció sin pensarlo la solidaridad de las dos sevillanas, porque cualquier ayuda es bienvenida si se trata de una escuela, de la educación de unos niños. Ahora solo falta que alguna editorial también vea el trasfondo de este interesante proyecto y se una a la causa de Soriano que ya es la de De La Rosa y Alonso.