Ya huele a Feria. Tras dejar atrás el sonido de cornetas y el olor a incienso, Sevilla, y concretamente Los Remedios, se prepara para la llegada de otra de las fiestas grandes de la ciudad: la Feria de abril. Las túnicas y los capirotes se guardan hasta el próximo año y comienzan a desempolvarse los trajes de flamenca, las peinetas y a realizar las compras de última hora. Y es que justo en dos semanas, se dará el pistoletazo de salida a la Feria con el tradicional «pescaíto» que tendrá lugar en la noche del lunes 20 de abril. Atrás quedaron las saetas y entre volantes, farolillos y lunares, se abren paso las sevillanas.

Desde hace semanas han convivido en las calles de la ciudad los escaparates cofrades junto a los que exponían los primeros trajes de flamenca de la temporada. Pero a partir de esta semana, cobra protagonismo en los comercios la moda flamenca vistiendo de color las fachadas de las tiendas. Comienza la cuenta atrás y florecen los nervios. Pruebas, arreglos y compras será la «tendencia» en las próximas dos semanas. Encontrar el complemento perfecto se convierte en el objetivo de estos días, y no cesan las idas y venidas de clientas buscando flores, mantoncillos o pendientes entre las tiendas del gremio, que esperan disparar sus ventas en los próximos días.

Pilar acaba de guardar los trajes de nazareno de sus hijos para comenzar a rescatar el traje de corto y el de flamenca. «Lo primero que hago es probárselos a ver si les sirve la talla del año pasado, y si hay que hacer algún arreglo, se lo llevo a mi madre para que ajuste las medidas. Esta semana es frenética porque intento comprar los complementos y todo lo necesario para no apurar hasta el último minuto, así evito también los agobios de la recta final antes del alumbrado», explica.

Y es que hay quien opta por arreglar los trajes confeccionados de un año para otro o bien, hay quien prefiere comprar uno nuevo para lucir un diseño diferente en el Real. Es el caso de Miriam, que en esta edición sumará un nuevo modelo de traje de gitana a su colección. «Aunque tengo varios me gusta ir de tiendas para ver cada año qué se lleva, y si hay algo que me gusta y el bolsillo puede permitírselo, no dudo en comprarlo. Así puedo cambiar de traje cada día y siempre es un aliciente estrenar uno diferente», declara.

Tras una envidiable Semana Santa que ha deslumbrado con un sol radiante, las lluvias de esta semana y la bajada de temperaturas hacen temer los peores presagios. Sólo queda esperar y observar con esperanza el transcurso de las próximas dos semanas, que a buen seguro serán ajetreadas en los comercios del sector, implorando un cielo despejado para que los volantes luzcan en todo su esplendor por el Real de esta Feria 2015.