Las imágenes son, cuanto menos, curiosas y sorprendentes. Si todos somos conscientes del proceso de montaje cada año de la portada de la Feria de Sevilla, el desmontaje es quizás la fase más desconocida y menos visible. Con anterioridad, se descubre su diseño, sus autores, las obras descartadas, y un buen número de novedades y noticias acerca de esta popular fiesta. Pero, ¿cómo se desarma la que durante una semana se convierte en la entrada principal a una de las celebraciones más importantes de la ciudad?

El misterio ha sido desvelado gracias a las imágenes captadas por un drone el pasado día 7 de junio. Al alba, cuando son pocos los testigos que tienen la oportunidad de observarlo, José se percató de que algo sucedía en un Real «desnudo» de casetas pero en el que aún se erigía la portada de la Feria 2014. Vecino del barrio de Los Remedios, vio la imagen ante sus propios ojos y no desaprovechó la ocasión.

Cogió su drone -una herramienta de filmación de vídeo desde el aire mediante robótica aérea de última generación y que son dirigidos remotamente- y no dudó en sobrevolar la estructura para no perder detalle. «Creo que no existen imágenes previas del desmontaje de la Feria, y son muy llamativas porque literalmente lo tiran todo a patadas», explica Luis Fernández, que junto a José, ha creado dronesevilla.com, dedicado a la producción y edición de vídeos y fotografías captados desde el aire.

A vista de pájaro, concretamente a unos 200 metros de altura, José captó unas imágenes inéditas. Los paneles que visten la magna estructura caen hasta el suelo haciéndose añicos. Los «Antiguos puestos de agua» sobre los que se basaba este año la portada, se diluyen nada más rozar el firme convirtiéndose en un montón de residuos.

«Todo se grabó en apenas unos 10 o 15 minutos -duración máxima de la batería-. Nos pareció interesante esta escena y decidimos también colgarla en YouTube», añade Luis. «Los técnicos miraban hacia arriba cuando veían el drone, también les llamaba la atención. Suponemos que se realiza temprano para que no haya muchos espectadores», comenta.

Sorprendemente, a golpe de empellones, se lanzan las piezas al suelo dejando al descubierto la estructura de la portada. Un esqueleto que se desviste y, por primera vez, se observa, a vista de pájaro.

Imágenes cedidas por dronesevilla.com