El metrosexual ha pasado a mejor vida, ahora lo que se lleva es ser un lumbersexual. Y te preguntarás ¿qué es un lumbersexual?… Pues sólo tienes que echar un vistazo alrededor y seguro que verás a un amigo, hermano o padre que se ha apuntado a la nueva moda y lleva barbas. De eso trata la nueva tendencia, de llevar barbas, pero no se crean que cualquiera vale, tienen que ser bonitas, suaves, perfiladas y muy cuidadas.

El anglicismo, que significa literalmente: madera o leña sexual, viene pisando fuerte desde hace un año en el vocabulario de los más preocupados por la imagen, pero este 2015 está de última llevar la imagen del hombre leñador y muchos se han unido a esta «tribu barbuda».

Los más beneficiados de esta nueva tendencia son los barberos. Si este oficio hace unos años parecía anticuado, obsoleto y estancado en el tiempo, actualmente muchos profesionales del sector hacen caja gracias a la moda de llevar barbas.

Es el caso de Paco López, dueño de The Baber Shop, situado en Los Remedios. López con más de 20 años de experiencia en el manejo de las tijeras y las navajas, asegura que el sector está en auge. «Personalmente pienso que el gusto por las barbas lo hemos alentado los barberos, en mi caso trato que los clientes tengan una experiencia cada vez que vienen a la peluquería a afeitarse y les explico que hay productos especiales para el cuidado del pelo de la cara como aceites esenciales o mascarillas».

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La barba ha dejado de representar al hombre descuidado que parece que no ha tenido tiempo de rasurar su cara, la barba es ahora un complemento perfecto que puede embellecer el rostro. «Nosotros aconsejamos a los clientes el tipo de barba que deben llevar, más larga, más corta, redondas o picudas, además se ha convertido es una buena opción para aquellos que quieren esconder imperfecciones».

La virilidad de la barba ha llegado a todos, las alfombras rojas se llenan de actores que se han unido a la nueva moda y las pasarelas son ocupadas por hombres que dibujan sonrisas detrás del vello.

Desde los años 60 no irrumpían las barbas de esta manera en la vida de los hombres. Barbero y lumbersexual se ha convertido en un tándem inseparable. El trabajo de los barberos crece al mismo ritmo que los barbudos en nuestras calles.