Su pasión por la gastronomía le llevó a convertir un hobby en su profesión. Un pasatiempos con el que ha conseguido ganarse la vida. Beatriz Bauzano, vecina del barrio de Los Remedios, no ha dudado en emprender un nuevo camino tras varios años dedicada a la enseñanza. Esfuerzo y tiempo le han valido para crear su propio negocio y hacer de su sueño, una realidad.

El pasado año, esta joven de 29 años del sector del Turismo pasó de impartir clases en un módulo de gestión hotelera a engrosar la lista de parados. Fue entonces cuando decidió apostar por el emprendimiento como vía de salida al desempleo. Para ello, tras varios años escribiendo en su blog de cocina, ha fundado junto a su marido y socio Álvaro Valduerteles -economista en activo- una original tienda online de desayunos a domicilio. «Hemos necesitado mucho tiempo, pero no es difícil sobre todo porque no tienes que buscar un local, ni permisos u obras. Comenzamos a prepararlo el pasado verano y lo lanzamos en octubre», explica Beatriz.

Con apenas una inversión de 1.500 euros, «Las flores no se comen» se hizo realidad. Esta repostera no dudó en indagar y, ya con las manos en la masa, ha diseñado y dotado de contenidos su web. «Tenemos contratado sólo el soporte, pedí presupuestos y eran muy elevados, así quEmprender porque «las flores no se comen»e para que fuera más asequible yo hice el diseño, las fotos, colores, y aprendí a usar Photoshop», añade.

Con dos niños de 2 años y 4 meses, ha tenido que hacer frente, además, a la conciliación de la vida laboral y familiar. «Los meses de preparación han sido más estresantes que ahora el trabajo en sí. Y aunque es sacrificado porque inviertes mucho tiempo, sobre todo en las redes sociales, al trabajar desde casa es fácil compaginarlo», asegura.

La base: la organización

Se levanta a las 06.30 cada día para hornear los productos que sirve a domicilio. «Son productos ultracongelados que almacenamos en congeladores, y horneamos nosotros, ya que aquí no podemos hacerlos porque necesitaríamos otros permisos diferentes», apunta. A las 08.00 de la mañana, el mensajero recoge las cajas preparadas según el desayuno elegido por el cliente y las entrega en su destino antes de las 10.00 horas. «Siempre tengo todo organizado, y cuando despierto a los niños ya está todo montado». Eso sí, afirma entre risas que cuando llega la tarde está prácticamente rendida.

A mediodía es cuando revisa los pedidos para el día siguiente, ya que se pueden realizar hasta las 14.00 horas del día anterior desde cualquier lugar de la península. «Son desayunos para regalar, con diferentes motivos: cumpleaños, aniversario, san valentín, nacimiento de un bebé, … Esto ya funciona en Madrid y en Barcelona, y en Sevilla somos los únicos», declara Beatriz.

Si el producto se sirve en Sevilla, «llega prácticamente recién horneado y caliente. Usamos productos que duran más tiempo tiernos y por ello no afecta a los envíos a otros ciudades».

Su objetivo a largo plazo es poder ampliar y abrir sucursales en otras provincias. Sin duda, trabajar por cuenta propia, en su caso, es una experiencia recomendable. «Es importante hacer algo que te guste y te apasione, porque hay que emplear mucho tiempo y dedicación. Con una inversión pequeña, puedes hacer realidad un sueño», concluye.

Fotografía desayuno: Luisa Morón fotografía