Positivismo realista, con esas frases andaluzas que te levantan una sonrisa porque definen a la perfección cómo te sientes, frases del día a día de un nacido en el sur de España pero que despiertan sentimientos allá donde se escuchan. Así son «Las huellas de Pamela Flores», la versión andaluza del tan sabido «Mr. Wonderful» y otros blogs de esta tendencia.

«Arsa», «Guapa, ¡a rabiar!», «Olé yo» o «Tengo to’l arte» son algunas de las frases que se pueden encontrar impresas en chapas, espejos, llaveros, pulseras, tazas, alfileres o bolsas. La boutique de Pamela Flores forma parte de esa tendencia a los productos originales, simpáticos y con intención de sacar, al menos, una sonrisa que cambie un día gris por un día, como mínimo, blanco. «He seguido esa tendencia pero dándole un toque español y sin llegar al pasteleo de esos blogs, no está mal decir un día estoy hasta las narices» eso sí, «en andaluz, porque el inglés está muy explotado».

Casi un año después del nacimiento de Pamela Flores, Irene Moreno, que es quien se esconde tras esta marca ha «tenido la suerte de conocer a muchas personas a través de las Huellas» y ha podido comprobar el tirón que tiene dialecto andaluz como carta de presentación y esencia de una marca «el andaluz transmite tanto… alegría, coraje, energía». Y quienes más valoran esta fuerza andaluza son, curiosamente, «los del norte, muchos de los artículos que tengo se compran más en Cataluña que en Andalucía, es algo que me impacta, desde un principio pensé que iba a ser un producto muy local y veo que gusta más fuera que dentro».

Quizá por la gracia, el arte o la naturalidad con la que las tazas de Pamela te levantan el ánimo o, directamente, apoyan un día de bajón sacándole una sonrisa, como ocurre con la frase de las Huellas que dice: «No tengo el chichi pa farolillos… pero tó es ponerse». «No creo en las marcas que intentan inculcarte que puedes con todo, porque todos los días no puedes con todo, hay días que no, que te levantas enfadado o tienes un mal día y lo que menos te apetece es ver esas cursiladas, es que no me gustan las cursiladas, me gusta lo natural, lo fresco» comenta Irene.

Y es esa perfecta combinación de una moda internacional con las frases más andaluzas, la que ha llevado a Irene Moreno a ser emprendedora sin buscarlo y casi sin darse cuenta. «Mi sueño es escribir, publicar un libro, así que empecé un blog contando diferentes facetas de la vida, pero explicando las cosas con la gracia andaluza. Llegado el día quise dar un cambio de imagen al blog, cambiar el logo, darle un toque más andaluz. Una vez cambiado, el logo me gustó tanto que empecé a hacer cositas con la imagen: llaveros de fimo, marcapáginas, alfileres… etc. Me empezó a gustar y empecé en la línea de vender artículos y allí empezó las Huellas de Pamela Flores».

Ahora esta periodista trabaja por las mañanas, hace encargos por las tardes y escribe, en otro blog, las historias a las que Pamela no ha dejado hueco en sus Huellas. Sin mucho tiempo libre del que disfrutar, acabando «los viernes como un oso panda» ésta «nervio torto» ha conseguido llegar a donde no pretendía, aprender lo que nunca hubiese imaginado y todo, gracias a la tierra donde nació y el acento que ésta le dio.