Dicen que la crisis agudiza el ingenio, aboca al emprendimiento, y además, es la causa por la que se generan muchos de los temás jurídicos más candentes en la actualidad. Y precisamente por esa situación de crisis, nace el despacho de abogados Lora & Asociados, de la mano de jóvenes emprendedores como Antonio Lora y Juan Cornejo. Aunaron sus conocimientos y esfuerzos para montar su propio negocio, ubicado en Virgen de Luján 3, 2ºB, desde hace poco más de un año. Y aunque su «buque insignia» es el asesoramiento jurídico, «sobre todo un tema que ahora está en boga como el de las cláusulas suelo», también ofertan otros servicios como gestión de fincas y comunidades, gestoría, fiscalidad o consultoría.

Con años de experiencia en el sector, han encontrado una alternativa viable en el emprendimiento, proveyéndose además de colaboradores. Lanzan su propio boletín informativo, que cuelgan en su página web, para informar a clientes e interesados sobre temas y sentencias relevantes. Según declara Cornejo, «nuestro valor añadido es el trato al cliente, intentamos que tenga siempre la mayor información posible en todo momento y que sea consciente de cada gestión que hacemos. Muchos nos llegan por falta de transparencia en otros despachos y porque de lo prometido no se ha hecho nada». Y entre esas facilidades, ofrecen, además, la primera consulta gratuita.

«La reticencia para acudir a un abogado es mayor hoy día, consecuencia sobre todo de la crisis económica, al igual que los temas jurídicos, fruto en su mayoría de la propia crisis», apunta Antonio Lora. Por ello, el abogado repasa los más candentes en la actualidad y a los que hacen frente en Lora & Asociados:

1. Despidos: colectivos, ERES, ERTES, disciplinarios, procedentes, improcedentes, impagos, reclamaciones de cantidad… Este es un tema, que, «por desgracia», se encuentra en alza.

2. Cláusulas suelo: esto no es más que una muestra de la abusividad con la que se contrataron los préstamos hipotecarios en fase alcista o de bonanza económica. Los bancos enmascaraban unas cláusulas que terminaban convirtiendo a unas hipotecas con interés variables en hipotecas de interés fijo.

3. Divorcios: este es un asunto que nunca deja de aflorar, ha cambiado en muchos aspectos, por ejemplo, parejas que deciden divorciarse, pero conviven juntos, como si de compañeros de piso se tratase. En cualquier caso, en todo divorcio o separación también existe una fase negociadora previa. Sería recomendable un único abogado para las dos partes, que defienda ambos intereses, y que elabore un convenio regulador -requisito necesario- óptimo para ambos.

4. Lesiones por accidentes de tráfico: hay que ser precavidos y honestos con estos temas, porque hay que reseñar que «fingir» o exagerar ciertas lesiones para cobrar una mayor cantidad indemnizatoria a una compañía aseguradora se trata de fraude.

5. Registro de morosos: cada vez son más las quejas de la inclusión ilícita en bases de datos de morosos. Pese a que la Ley Orgánica 15/1999 de Protección de Datos posibilita dicho registro, en determinadas ocasiones existen innumerables supuestos en los que las empresas reclamantes realizan esta inscripción de forma ilegal o ilícita, infringiendo dicha Ley.

6. Reclamaciones de cantidad: en muchas ocasiones no es necesario la figura del abogado y el procurador. No obstante, siempre es recomendable consultar previamente a un profesional, que marque unas directrices.

7. Prestaciones, ayudas y pensiones: aunque pocas, siguen existiendo subvenciones locales y nacionales. Lora & Asociados localiza y tramita las ayudas más beneficiosas para las sociedades, autónomos y particulares, de una forma efectiva y personalizada, buscando las necesidades y vicisitudes particulares de cada caso.

8. Reclamaciones y recursos administrativos, embargos: se siguen recurriendo multas, sanciones y embargos, que en cualquier caso, paralizan el expediente hasta su firmeza. En muchos casos son ganables.

9. Negociaciones y renegociaciones económicas y de deudas: las renegociaciones de deudas con bancos y otras entidades privadas se suceden prácticamente a diario, con consecuciones bastante optimistas, dada la precaria situación e imposibilidades de pago de muchas familias, con quitas, en muchos casos, de hasta el 80% de la deuda.