Ella misma será la que hoy lea estas líneas a sus familiares, la que tantas veces ha ojeado las noticias de los periódicos, preocupada por la actualidad, se convierte en este día en la protagonista por sus 100 años de vida. Concha Polavieja, con un siglo a sus espaldas, celebra este fin de semana su cumpleaños rodeada de todos sus seres queridos.

Una mujer atípica a su tiempo, generosa, emprendedora, empresaria, inquieta y así un sinfín de virtudes podrían llenar esta página, y es que todos estos halagos son pronunciados sin detenimiento por sus 11 hijos. No lo dudan, la admiran y se deshacen en elogios hacia su madre.

Conchita, su hija pequeña, tiene en su baúl de los recuerdos 100 años de historias de su madre, para ella es imposible contarlas todas, se siente muy orgullosa y no sabría cual elegir, pero si en algo coinciden todos su hijos es que Concha ha sido una mujer avanzada a su tiempo.

Durante muchos años regentó la tienda Gastón y Daniela del barrio de Los Remedios, de donde ha sido vecina gran parte de su vida. «Cuando en mi familia empezaron a ir las cosas mal económicamente, mi madre no lo dudó ni un momento, le concedieron la tienda de decoración y trajo a Sevilla un nuevo tipo de negocio que aún no existía en la ciudad», apunta Conchita.

Según cuentan en su trabajo era muy disciplinada, se tomaba cada casa que decoraba como suya. Una rectitud que la ha caracterizado toda su vida y que su hija destaca como uno de los requisitos que la han llevado a cumplir un siglo de vida.

Familia de Concha Polavieja: Fotografía: Juan Polavieja

Familia de Concha Polavieja: Fotografía: Juan Polavieja

Sale todos los días, por la mañana y por la tarde a tomar café «le gusta el de las cafeterías», dice entre risas su hija pequeña. Si algún día está más decaída y no le apetece levantarse, ella misma se obliga y sale a dar su paseo, porque como dice Concha: «No me apetece, pero debo hacerlo». Y no lo hace de cualquier manera, se maquilla, peina y arregla y hace un repaso exhaustivo a todo el que le acompaña. «Ponte bien el pelo, date la vuelta que te vea, colócate bien la falda, es que a su edad sigue siendo muy perfeccionista», declara Conchita.

Concha es bilingüe, lectora del Times, apasionada de los avances de la ciencia, ha aprovechado su vida hasta el último segundo, tanto es así que cuenta su hija que iba a la universidad en patines para ir más rápido y poder hacer más cosas al día. El sedentarismo no lo conoce y siempre se ha alimentado muy bien, esos son los trucos de una mujer que cumplió el viernes, 12 de diciembre, 100 años.

Disfruta de buena vista y este sábado sus ojos le regalaron la mejor imagen que había visto jamás. Vio a todos sus hijos, nietos y biznietos reunidos. Más de 50 personas festejaron el centenario de su madre, abuela y bisabuela con una misa en Las Cigarreras y con una copa de vino con la que brindaron para que Concha siga conservando la salud de hierro de la que goza a sus 100 años y dos días de vida.

Fotofrafía: Juan Flores