Existen varios centros educativos en Los Remedios, sin embargo, hay una característica que diferencia al colegio Vara de Rey del resto: es el único colegio público de este distrito. Ubicado en el barrio de Tablada, su historia se remonta a más de medio siglo atrás, concretamente al año 1960 cuando se crea «el Patronato Escolar González-Gallarza presidido por el General Luis Pardo Prieto y siete miembros más con potestad para elegir al director y al profesorado».

Ubicado originariamente en las antiguas cocheras de Tablada, nace este centro con tres unidades escolares, en las que con carácter interino impartieron clases tres maestras y un maestro. Pero la necesidad hizo que se aumentara el espacio y se construyó un edificio nuevo con 16 unidades escolares. Así, «el 13 de julio de 1972 los entonces ministros del Aire y de Educación firmaron un convenio sobre transformación y promoción de centros educativos, por lo que el que era González-Gallarza se traslada al complejo escolar en construcción Colegio Nacional Vara de Rey», que constaba de gimnasio, comedor, 16 unidades, etc. De esta forma, quedó inaugurado un año más tarde, el 18 de enero de 1973.

«Hasta 1980 el profesorado fue propuesto y seleccionado por la Junta Rectora de Centros Docentes del Ejército del Aire y a partir de entonces por el Concurso General de Traslados». Actualmente el colegio Vara de Rey está compuesto de dos edificios: uno para Educación Infantil y otro donde se imparten clases al primer, segundo y tercer ciclo de Educación Primaria.

Asimismo, tal y como aseguran desde el centro, hoy día continúan realizando un buen número de actividades y actos socio-culturales y deportivos como «la celebración de una semana cultural, programas de fomento de la lectura, feria del libro, actuaciones del coro del colegio, celebración de fiestas primaverales, exaltación de la Semana Santa, …».

Mejoras en sus instalaciones

En los últimos años se han realizado diversas obras en este centro educativo. Las últimas reformas se finalizaron hace apenas unas semanas, mediante las cuales, el Ayuntamiento de Sevilla invirtió más de 90.000 euros para la conexión de bajantes a la red de saneamiento existente, sustitución de los pavimentos afectos y la renovación del falso techo del gimnasio.

Una remodelación «necesaria» debido al «problema de filtraciones de agua que se ha ido agravando con el paso del tiempo», según apuntaban entonces. Entre otras actuaciones ejecutadas con anterioridad, también fueron valladas las pistas deportivas de este colegio.