Los vecinos de Los Remedios son, sin lugar a dudas, los más «afectados» durante la celebración de una de las fiestas grandes de Sevilla: la Feria de abril. La ubicación de sus viviendas, en el epicentro de esta celebración, despierta entre estos ciudadanos opiniones a favor y en contra, ventajas e inconvenientes que supone el vivir a un paso de la Feria. Conciliar el derecho al descanso y a disfrutar de las fiestas y, sobre todo, respetar ambos, se convierte en uno de los caballos de batalla de este barrio.

Hace más de cuarenta años que la Feria se trasladó desde el Prado de San Sebastián hasta Los Remedios y muchos pasaron de tener que desplazarse para llegar a ella a tenerla justo debajo de casa. El campo que alberga esta celebración, que permanece desértico el resto del año, se convierte durante siete días en el eje de la actividad social y económica de la ciudad. Siete días que pueden eternizarse para algunos o, simplemente, pasar en un abrir y cerrar de ojos para otros. Las calles anexas al Real, como Santa Fe o Asunción entre otras, son las más afectadas por el plan especial de tráfico y seguridad pero no las únicas que ven alteradas su funcionamiento habitual.

Alejandro es un vecino del barrio de Los Remedios y asegura que el tránsito es mayor en todas las calles de la zona estos días. «Para venir a trabajar, o para salir y entrar, es muy molesto, hay muchos impedimentos, atascos. Incluso teniendo plaza de garaje, tienes que pasar por controles para acceder y presentar el permiso que acredita que eres residente», sostiene. Pero también reconoce que este tipo de inconvenientes que acarrea una fiesta de este calibre, visitada por miles de personas, son «insalvables». «Las molestias son inevitables, vives aquí y en esta época hay mucha bulla. Hay gente que se emborracha y destroza los coches, aunque eso afortunadamente no ocurre mucho. Y el ruido con la calle Infierno no se puede evitar», apunta Alejandro. La dificultad de acceso a ciertas zonas del barrio es tal que muchos colegios «tienen que cortar las clases estos días, tanto en Tablada como en Los Remedios, porque los padres no tienen acceso fácil».

Sin embargo, las ventajas también existen. «Si te gusta la Feria, es una ventaja, la tienes al lado. Es una comodidad y además, las calles las limpian todos los días, para que no se acumule suciedad», declara. También la seguridad es importante y por ello, son muchas las comunidades de propietarios que contratan a vigilantes para evitar «desagradables sorpresas» en sus bloques de vecinos. «En mi comunidad han contratado a dos vigilantes de seguridad para tener los aparcamientos bien custodiados, el portal cerrado y que no se cuele la gente o incluso que no orinen dentro, como sucedía hace algunos años», explica Pablo, vecino de Los Remedios. Así, cada vez son más las comunidades que tienen este servicio extra cada año y les permite controlar el acceso y la zona en la que residen. Todo lo posible para vivir, con tranquilidad, a un paso de la Feria.