Este año se celebra el Certamen Internacional sobre cortometrajes, documental y discapacidad Cinemobile dentro del ciclo de proyecciones educativas. Las proyecciones pretenden acercar la discapacidad a los alumnos de los centros educativos. Esther explica que «desde nuestra fundación tratamos de transmitir un mensaje directo en poco tiempo, en los cortos participan personas con discapacidad y tratamos este tema desde un punto de vista constructivo a través del aprendizaje».

El centro Cívico de San Fernando ha acogido esta jornada, el comienzo de cada corto ha consistido en la presentación de los tipos de discapacidad, tanto física como psíquica y sensorial, al final de cada película se ha organizado un coloquio para debatir acerca de las diferentes discapacidades. Han sido 5 los cortos elegidos, «Academia de Especialistas», en el que niños con autismo muestran sus habilidades especiales, resaltando algo que muchas personas pueden ver como obsesiones, manías y que sin embargo son formas de comunicarse; «Musika», en el que un niño aprende a respetar por medio de la admiración, «El niño que tenía dos ojos», en un planeta parecido a la tierra un niño diferente descrubre que veía algo diferente a los demás, lo que es descubre permite a los demás niños despertar la tolerancia, la solidaridad y el respeto valorando el ser diferente como una oportunidad para aprender; han continuado con «El escondite» y «Ángeles».

Los niños del colegio Pedro Garfias de quinto y sexto han disfrutado y sobre todo han aprendido a valorar lo «diferente», a las personas que no son como ellos, todos los niños han captado el mensaje, la moraleja de estos cortos ha consistido en descubrir que las diferencias nos pueden abrir un mundo lleno de posibilidades. Esther ha explicado la importancia de no sentir pena por estas personas, «no por el hecho de faltarle un brazo una persona tiene que estar limitada». De hecho en uno de los cortos el protagonista con un solo brazo podía tocar el piano bajo el asombro de un niño que lo observaba.

Javier, uno de los profesores, ha resaltado que sería interesante implantar este tipo de prácticas en los centros educativos ya que «desde pequeños se aprende a convivir con personas diferentes en todos los sentidos, en definitiva todos somos distintos». A través del conocimiento se puede llegar a normalizar situaciones cotidianas que muchos niños no han tenido oportunidad de conocer y con este acercamiento al mundo real se les facilita la interrelación con otros.