La invasión francesa en nuestro país, no pasó desapercibida en el mundo rociero de entonces. Ya en mayo de 1808, cuando la ciudad de Sevilla se alzó contra el invasor francés el 27 de mayo, Almonte, representado por sus Cabildos secular y eclesiástico y personas relevantes de la sociedad, firmaron un documento de adhesión con la capital.

Se conoce como «Rocío Chico» el solemne voto que el pueblo de Almonte hace en 1813 en acción de gracias a su Patrona, por haber sido liberado de las tropas napoleónicas. Coincidiendo esta semana con la festividad del Rocío chico, en el Distrito Macarena, nos topamos con calles que hacen referencia a ese lugar de culto con calles que citan a la Blanca Paloma, la Romería y la geografía rociera.

En Sevilla, existe una barriada, una plaza y una calle rotulada con el nombre de «Rocío», las tres son coincidentes en su ofrenda a la Virgen del Rocío. La más antigua denominación se sitúa en Triana, la calle Rocío adopta esta denominación en el año 1859,  es decir 46 años después del nacimiento  de la Hermandad del Rocío de Triana que originariamente se estableció en San Jacinto, para posteriormente fijar su sede en su capilla de la calle Evangelista.

También existe la «Plaza del Rocío», situada en el distrito Sur, concretamente en el barrio del Heliópolis, y es así denominada desde 1954, treinta y seis años después, Almonte aprobó la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío del sur.

Pero la más curiosa conmemoración que puede existir recordando a la Blanca Paloma y su romería la hallamos en la Macarena, la barriada El Rocío, es un puro homenaje a la Virgen y a su romería, trazada y levantada a finales de la década de los 60 y principios de los 70, sobre terrenos de la Huerta de las Almenas, conocida con este nombre desde el siglo XIX. Como se puede comprobar, hace un recorrido por la geografía rociera, Almonte, Ajolí, Blanca Paloma, Carretas, Hermandades, Plaza las Carretas, Gelo, Marisma, Romero, Simpecado, Tamboril y Ermita del Rocío, recuerdan cada día al peregrinaje de los romeros por las marismas para venerar a la Blanca Paloma.

Descubrimos un azulejo con la imagen de la Virgen del Rocío en la calle Blanca Paloma, con la colaboración de una caja de ahorros en 1995 y con motivo del 25 aniversario de la fundación de la barriada, es lugar de culto para los vecinos, también son muchos los que aprovechan para decorar con flores el entorno que rodea a esta pieza de cerámica como retablo callejero, José Domínguez, es uno de los residentes que cuida cada día este exorno floral.

En los mentideros populares, cuenta la leyenda, una iniciativa impulsada por la figura del reconocido, José Pérez Gil, «Perejil», quiso construir un monumento a la Virgen del Rocío en la desaparecida Puerta Osario, para asombro y extrañeza de propios y extraños no iba descaminado el saetero, pues como está documentado, al ser destruida la Puerta Osario, derribada en 1868, en su parte inferior había una capilla, tipo a la que hoy existe en el Postigo del Aceite dedicado a la Virgen del Rocío, este proyecto de recuperar una advocación perdida en esa zona, no cuajó.