Resolana toma el nombre de su propia cualidad: «donde se toma el sol sin que moleste el viento». Un «espacio abierto expuesto a los rayos solares» que adquiere esta nomenclatura en el año 1868, tras derivar por otras denominaciones como Resolana del Barrezuelo, sitio del Murillo o Resolana de la Macarena. A las puertas quedó la propuesta de rotularla con el nombre del poeta y periodista José Nakens y Pérez, destinado finalmente para otra vía.

Inmediato a la puerta de la Macarena, este espacio confluye a caballo entre el Casco Antiguo y el barrio de la Macarena. Originariamente era un espacio extramuros entre la muralla y las huertas próximas. Posteriormente, comienza a formarse un barrio, cuyas fechas de inicio se desconocen, conocido como Barrezuelo. Pero será a finales del siglo XIX cuando adquiera su configuración como calle. Se convierte entonces en una vía propicia para la instalación de almacenes y fábricas debido al ferrocarril, al derribo de la muralla en la década de 1870 y al estar ubicado en la periferia.

El ejemplo más visible es la Torre de los Perdigones, que data del año 1890 y formó parte de la fábrica de San Francisco de Paula, propiedad de la familia Mata. La torre era utilizada para producir perdigones de plomo, pero desde que el Ayuntamiento de Sevilla la restaurara en el año 2007 -tras permanecer cerrada desde los años 50-, es un peculiar y alternativo «observatorio de la ciudad».

Y es que Resolana poco a poco comienza a urbanizarse dejando atrás ese camino empedrado de comienzos del siglo XVIII. Infraestructuras y dotaciones que se acometen coincidiendo con la apertura de una puerta en la muralla que permitía el acceso a la calle Feria. Asimismo, «parece que desde antiguo se aprovechó el foso o se abrió una conducción a lo largo de la muralla para desagüe de  los husillos de toda la zona norte, que vertían fuera de la muralla». En 1923 se sustituye el sistema de cloaca por el alcantarillado, y apenas una década antes, se instala la iluminación eléctrica.

El tráfico en esta vía, que discurre desde el arco de la Macarena hasta el puente de la Barqueta, ha ido aumentando con el paso del tiempo y hoy día es una de sus principales características, de esta calle integrada con la ronda. Pero sin duda, uno de los momentos cumbres y que congrega a miles de personas es durante la Semana Santa, con la procesión de la Esperanza Macarena, como refleja la imagen que corresponde al año 1930.