Desde León a la Macarena… Es bien sabido que en la formación del nomenclátor de las calles del Distrito Macarena, mucho tuvieron que ver la procedencia de las entidades promotoras que por aquel entonces y en momentos puntuales eran las encargadas de poner nombre a calles y barriadas que surgían en medio de huertas y zonas industriales de la época.

La barriada «Santa María de Ordás» es un buen ejemplo de ello y cualquiera puede comprobar la relación directa entre el pequeño municipio leonés que adopta el nombre de Ordás en el año 965 y la localización de la barriada sevillana. En la Macarena, esta calle fue rotulada en 1969, con el nombre de la advocación mariana muy arraigada en el norte de España.

El origen de su nombre no es baladí. Cuenta la leyenda que la denominación de este pueblo leonés, «Santa María de Ordás» proviene de los hombres de esta aldea que en el año 722 tuvieron que ir a luchar en la batalla de Camposagrado, al partir, estos se encomendaron a la Virgen Santa María, fue tal la alegría por la batalla ganada que a su regreso decidieron ponerle al pueblo el nombre de la Virgen como ofrenda por la suerte recibida en la liza. Posterior a la batalla y a la denominación inicial, ya en el año 965 se le añadió el nombre de Ordás por el poder de unos señores apellidados con este nombre.

Santa María de Ordás obtiene su nombre de un pequeño municipio leonés Este pequeño pueblo, con algo más de 300 habitantes, situado a la orilla del río Luna es famoso por su Torreón defensivo que data de la época medieval, del siglo XIV, también recibe el nombre de Ordás, declarado Bien de Interés Cultural, alberga la trágica leyenda de Don Ares de Omaña. Se puede acceder a su interior, desde su promontorio se disfruta de espectaculares vistas sobre el valle del río Luna y la comarca. Los concejos de Santa María de Ordás y Las Omañas constituían el histórico concejo de Ordás, encajado en el ángulo que forma la confluencia del Omaña y el Luna.

Durante el siglo XVII el señorío de Ordás se halla aún bajo el dominio de los condes de Luna y la prerrogativa de nombramiento de los jueces del concejo de Ordás se tenderá durante el siglo XIX a favor de la casa de Luna. Son 703 kilómetros los que separan a esta pedanía leonesa de la barriada y calle Santa María de Ordás en Sevilla. Nos trasladamos a la Macarena para recordar cómo se formó la barriada sobre terrenos de las antiguas huertas del Castillo y parte de Cisneo Alto. En 1979 se amplió hasta conectar con la Carretera de Carmona, incorporando una calle nueva sin nombre, perteneciente al núcleo residencial Santa María de Gracia. Asimismo, toda la zona comprendida entre la Avenida de  Miraflores y la Carretera de Carmona tuvo durante los dos primeros tercios del siglo XX una fuerte implantación de pequeñas y medianas industrias. Destacaba la ya citada fábrica de corchos Armstrong and Cork, que tenía su propio ramal de ferrocarril que conectaba la altura del desaparecido paso a nivel de la Salle, con la línea Madrid-Cádiz.

La barriada ubicada en el Distrito Macarena tiene sus límites en la Ronda de Pío XII y San Juan de la Salle, es conocida por su desarrollo comercial tras un largo período de industrialización que afectó notablemente a su población en su mayoría trabajadores, goza de ser una zona tranquila unida al devenir diario de su población en calles, plazas, comercios y colegios.

Las calles rotuladas con los siguientes nombres recuerdan a las imágenes de la virgen en sus distintas advocaciones, así se puede reconocer a Santa María Magdalena, Santa María de la Hiedra, Santa María del Rocío, Santa María del Robledo, Santa María de los Reyes, Virgen de la Guía, LIanes y Santa María de Ordás.