Julián apura su café en el bar de siempre. Son apenas las 10  y ya se empieza a notar que el sol templa el frío matutino. Despacio, se despide del camarero y, ayudado por un bastón que «los pesados de sus hijos» le han regalado, inicia su paseo. El que hace a diario. Julián es uno de los de los 17.521 mayores de 64 años que viven en el Distrito Macarena, según el padrón municipal. Es la cifra más alta entre todas las zonas de Sevilla.

La avenida de la Cruz Roja es una de las zonas más transitadas a primeras horas de la mañana. Gente que va a hacer la compra, al médico o a llevar a los niños al colegio. Y, entre todos, muchas personas mayores. «Los parques están llenos de abuelos con sus nietos», explica Julián. Mientras camina, una queja recurrente que se repite entre otros vecinos del barrio: la falta de arboleda. «Quitaron muchos árboles porque estaban enfermos y no volvieron a plantarlos», reprocha. Una mujer cargada con bolsas del supermercado le da la razón mientras afirma que es imposible pasear en esas condiciones. «Hay calles por las que no se puede ni pasar a partir de mayo, ¿a quién se le ocurre no crear sombras en una ciudad como Sevilla?».

Barreras arquitectónicas

A la conversación se suma Carmen. Es asistente social y acompaña a MªLuisa, una mujer de 85 años con problemas de movilidad. «Este barrio no está preparado para las personas mayores», afirma. CoEmo prueba, señala un bordillo insalvable en la calle León XIII. «Aunque poco a poco se va mejorando, aun existen muchas barreras arquitectónicas en esta zona», explica mientras sujeta la silla de ruedas de MªLuisa.

Respecto a la atención médica, todos reconocen que la atención médica de los ambulatorios de la zona, que utilizan a menudo, «es bastante buena». No obstante, protestan por «los recortes» que sufre Hospital Virgen Macarena donde, dicen, «ahora hay que esperar el triple de tiempo que hace diez años».

En un banco de la calle Dionisio Alcalá Galiano, varios hombres conversan animadamente. Dicen que la Macarena es una «buena zona para hacerse viejo», pero protestan, y al unísono, por el carril bici. «Han quitado aceras y aparcamientos para que cuatro gatos usen la bibicleta», protesta Manuel. «Queremos más acerado para pasear y sitio donde puedan dejarse los coches, no un carril bici que casi no se usa», insiste. Mientras tanto, Julián, que pide que no se le hagan fotos, se marcha a casa. Vive en la calle Sánchez Perrier con su mujer, Lola. «Puedes venir a buscarnos allí cuando quieras, no creo que nos movamos de este barrio hasta que Dios nos lleve», invita mientras sonríe.

Los distritos en cifras

El Distrito Macarena, en el que viven 75.427 personas, un 23% mayor de 64 años, es la que posee más población anciana en número, pero no en proporción. A la hora de hablar de porcentajes, tanto Triana como Los Remedios —con un 24,4%— son los que albergan más número de habitantes ancianos en comparación con su población total. Por el contrario, Sevilla Este y el Distrito Norte son las zonas más ‘jóvenes’, con un 10,8% y un 12% de mayores de 64 años respectivamente.