Almudena Bernal, es natural de Fuente Obejuna (Córdoba), se vino a Sevilla buscando trabajo y cuenta cómo desde pequeña tiene gran afición a la costura, un día pasando por la calle vio un cartel de un taller de corte y confección de trajes de flamenca del Distrito Macarena. Cuenta que «nunca había pensado que iba a ser capaz de hacerlo, fui, me apunte y mi letra salió en el sorteo, llevo ya tres años».

Como usuaria de los talleres del distrito, está encantada con el resultado que ha obtenido, se trata de una práctica que muy difícilmente se puede encontrar en otras academias por solo 21 euros, con monitores especializados. Este paso le ha servido para emprender un negocio del que dice «mi negocio está basado en la confección de trajes flamenca, vestidos de fiesta, de novia, arreglos de bajos, cremalleras, todo lo que sea trabajar con aguja e hilo».

Ya desde su más tierna infancia apuntaba maneras con la aguja, de las muchas anécdotas que recuerda, ríe al contar que su madre tenía unos baúles, «un día mi madre los abrió y se sorprendió al ver las telas que había destrozadas, además de unos cojines que pesaban mucho, yo le expliqué para que no me riñera al ver las telas recortadas que hacia cojines y los rellenaba con los retales de las telas que me sobraban». También recuerda que su tía le regaló una máquina de coser de juguete con la que se empeñaba en hacerle vestidos a las muñecas, «con esa máquina no había manera de coser, aunque con esfuerzo llegué a hacer una falda para mí con la cremallera cosida a mano, le saqué mucho rendimiento», señala ilusionada.

La juventud y la ilusión son dos condiciones fundamentales que esta joven emprendedora posee. Pasa gran parte de su tiempo haciendo lo que más le gusta, coser, «cuando viene mi novio y me dice…venga, vamos a salir, le digo, espera que me queda poco, al final…, él también termina poniendo volantes, aquí se trabaja en familia, mi madre me ayuda a poner flecos, a rematar cuellos y puños, mi tía, un día que vino de romería también colaboró, en definitiva como se suele decir, todo el mundo ‘pringa’ cuando estoy cosiendo» relata Bernal.

Almudena asegura que no para ni un momento, la dosis de entretenimiento y dedicación va incluida en esta profesión, «es curioso pero cuando escucho decir a la gente que esta aburrida, pienso que a mí no me pasa eso, algunas veces cuando me he sentado 5 minutos, dándole vueltas a la cabeza, he pensado, ¡Anda yo tenía una tela! y empiezo a imaginar que podía hacer con ella y me pongo manos a la obra».

Hazlo tú mismo: «Do It Yourself»

La evolución ha sido muy progresiva apunta que antes «ponía alguna prenda mía encima para sacar los patrones con mis medidas, me tenía que probar cincuenta veces los mismo y ahora con una sola prueba veo lo que le falta» y asegura que «desde que estoy en el taller, he aprendido a hacer patrones de chaquetas, pantalones y vestidos».

«Actualmente está de moda el hazlo tú mismo o Do It Yourself, se trata de la práctica, fabricación o reparación de cosas por uno mismo, de modo que se ahorra dinero, te entretienes y se aprende al mismo tiempo». Como explica Almudena, es una forma de autoproducción, tanto en ropa como en complementos, «creo que da un toque de modernidad, de este modo se tiende a ser más práctico, además de proporcionar la enorme satisfacción de haberlo hecho tú mismo».

Como decía Confucio, «elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida», el sueño de Almudena es poder llegar a vivir de la costura. «Le dedico muchas horas, incluso de noche, mi madre me dice, niña los vecinos se van a molestar con la máquina, pero me gusta tanto que no veo la hora de acabar», indica.

Su gusto por el corte y confección le han llevado a buscar las herramientas necesarias para diseñar y crear a través de este taller del Distrito Macarena, ella siempre pensó que «cómo por 21 euros me van a enseñar un oficio. Mi relación con la monitoria, Gloria Molina, va más allá, incluso la llamo para consultarle dudas cuando estoy confeccionando algo».

Ya ha hecho sus pinitos en el mundo de la moda y ha presentado la primera colección de trajes de flamenca en su pueblo natal. Normalmente, es ella misma la que se encargada de buscar las telas y mediante el WhatsApp, se comunica con las clientas, «voy enviando fotos para decidir, el color, el tipo de tela y todo los complementos que lleve el vestido».

«Los comienzos siempre son difíciles, pero estoy contenta e ilusionada con lo que he conseguido. Mi sueño es montar mi propio taller, vivir de ello y poder dar trabajo, no quiero hacerme famosa, pero sí vivir de ello. Creo que he aprovechado los recursos que me ha dado este taller al cien por cien», confiesa Bernal.

Sus diseños se pueden ver en: mistrajes.blogspot.com o a través del correo electrónico, alnaranja20@hotmail.com o en el teléfono 620 317 951.