César Arnáiz, diseñador sevillano comenzó sus estudios de diseño en Sevilla. Tras dos años, continúa su incursión en la moda en Milán para seguir ampliando sus conocimientos. Tras su paso por la cuna de la moda en Italia emprende su propio negocio dedicado al diseño y creación de trajes de boda en la calle Manuel Villalobos nº19. Apuesta por revivir el mercado español de la moda, ahora que se acerca el buen tiempo y llegan las celebraciones nadie puede perder la ocasión de acercarse a ver los vestidos de un diseñador de prestigio.

Suele vestir a…

La tienda está abierta a toda novia que se quiera casar y que quiera vestir un diseño original y personalizado. «Hoy día no puedes poner un perfil», apunta. Sus colecciones están hechas íntegramente en España, «el mercado chino ha hundido a Europa, no sé cuánto aguantarán los negocios pero lo importante es que el cliente que venga a nuestra tienda y sepa que todo es fabricado en España, nuestro lema es que vendemos cien por cien producto español, apuesto por lo nuestro, por la calidad de nuestros productos». Las tendencias actuales provienen de China en su mayoría destacando las lentejuelas, volantes, etc. César añade que «nosotros nos salimos un poco de esta preferencia e innovamos con diseños y tejidos propios, chantilly, tules, sedas, bordados, líneas sencillas y sofisticadas a la vez».

Diseños desde España a Italia

Esta firma también exporta sus diseños a una empresa italiana «Clara y Luna». «Durante un mes trabajamos con ellos, sacamos la colección y ellos lo distribuyen. Ahora tiene una nueva colección que van a sacar por España, alguno de nuestros vestidos han salido en la portada de la revista «Vogue Italia», me gusta la venta directa y moverme para dar a conocer mis diseños». Actualmente las grandes firmas y distribuidoras de moda han bajado la calidad en sus tejidos. «Hay que tener mucha vista con lo que se compra, al público hay que ofrecerle calidad a unos precios competitivos, realizamos todo el proceso creativo, desde el diseño a la venta directa al cliente».

Vestidos a medida

Para elegir un traje lo fundamental es preguntar a la novia, dónde tendrá lugar la ceremonia, si va en coche, qué tipo de celebración… estos son los datos fundamentales para conocer el entorno en el que la novia dará el sí quiero. César añade que «hoy en día la gente que suele entrar aquí tiene las ideas muy claras». Los tejidos con los que trabaja son micados, rasos, tules, chantilly, bordados, «lo último que nos ha llegado ha sido la organza pintada a mano». La oferta es amplia, «realizamos todo lo que necesita la novia, desde el velo hasta los zapatos, la ventaja es que puede ver cómo va a quedar, anteponiéndose  a los contratiempos de última hora». Para las madrinas e invitados también disponen de una amplia oferta, «nos adaptamos a las preferencias de los clientes». El diseño comienza con un boceto a lápiz teniendo en cuenta el tejido, después escoge lo que mejor se puede vender y coser, a continuación hacen el patrón, lo cortan y lo llevan al taller en la planta baja.

Los vestidos se caracterizan por adaptarse al cuerpo a través de unos tejidos vaporosos y con caída, aportando elegancia propia de las manos de un diseñador interesado en favorecer a la mujer en el día más importante de su vida con un género elegido a conciencia dotado de calidad y distinción. Trabajar con tejidos exclusivos y de buena calidad aportan valor añadido al conjunto. «Un tejido de mala calidad se plancha mal, no incrementa elegancia y da la impresión de ser un vestido más, sin embargo con nuestras telas y diseños la mujer puede estar segura de que lo que va a vestir es un producto de calidad con tejidos naturales. Hay textiles que por sus tintes son incluso perjudiciales para la piel, los nuestros son escogidos con el criterio de un profesional en este mundo que está siendo vapuleado por los mercados externos. Antes te ponías un jersey de algodón de los que se hacían antes y te podía durar entre 15 o 20 años, lo que llamamos prendas de fondo de armario, hoy hemos perdido la calidad en pro de unos diseños faltos de categoría y esto es lo que intento rescatar con mis colecciones», agrega César. «La última feria a la que hemos asistido ha sido París, me dejo llevar por las tendencias europeas y españolas, apuesto por volver a la perdurabilidad en el tiempo de la prenda combinado con un diseño personalizado, siendo fiel a los principios de calidad».

Trabajo personalizado

En la tienda realizan todo el proceso de producción, apuesta por renovar las bases del pequeño comercio. «Me gusta el trabajo en el que te puedes mover, creo que hay que cambiar la forma de vida, utilizar la cabeza y consumir lo que tenemos en nuestra tierra, al final hay que diversificar y adaptarse, es muy difícil estar en el mercado y competir manteniendo una buena calidad». El servicio va dirigido a trabajos por encargo, arreglos y asesoramiento, hoy los vestidos son muy sencillos con zapatos más estilosos, el mercado ha evolucionado, llevan menos cola y acortamiento del velo. «Van menos disfrazadas y más ligeras, ganando así en belleza. Nuestros vestidos van desde los 400 a los 2.000 euros, ahora los precios son más bajos de la calidad que se oferta, tengo un guipur de Valentino que tiene un precio muy por debajo de lo que debería». Las pamelas dejan paso a los tocados, los tonos que triunfan este año, el azul pavo, azul verde y de nuevo el rojo, no sólo se trata de vestir sino de tener buen gusto. Ahora los vestidos son más sofisticados, en muchas ocasiones son alta costura, aunque muchas no se arriesgan y van a lo seguro, lo clásico.

La promoción actual es el regalo del velo, el 30 por ciento de descuento en vestidos de colección y vestidos a medida, 50 por ciento en complementos y atención al cliente exquisita. «Trabajo para mujeres de todas las edades, hacemos puesta de largo, damas de honor, reinas en las fiestas locales típicas y todo lo relacionado con el traje de boda. Como decía Armani, un vestido tiene que ser atemporal, elegante y que perdure en el tiempo, esta velocidad que tenemos no tiene mucho sentido, las novias que he recibido les gusta mi trabajo por el trato personalizado y los precios al alcance de cualquier bolsillo».