Nunca un trazo de pincel expresó tanto orgullo. Ni una pieza de barro o poliespán habló tanto de dedicación. Si dicen que una imagen vale más que mil palabras (una imagen digital, que para eso estamos en el siglo XXI), las palabras recogidas en aquellos históricos textos recién encuadernados tampoco parecían andar escasas de valor. Ni de satisfacción.

Son las distintas vertientes de una sentida exposición inaugurada ayer, martes 9, en la sede que la Fundación Cajasol tiene en la Ronda de Capuchinos.

Publicaciones encuadernadas en el taller / F.P.

Publicaciones encuadernadas en el taller / F.P.

Belenes, encuadernación, fotografía, modelado, pintura y restauración son las distintas disciplinas de las que se han mostrado un conjunto de 200 obras, las gestadas dentro los distintos talleres que imparte la empresa Aires Creativos S.L. a personas mayores de 55 años.

El trabajo de todo un curso, o de parte de él. «Al año pinto un par de cuadros, en especial de temas sevillanos. En el próximo quiero plasmar el torno del convento de Santa Paula, y atreverme con el retrato», explica Rafael, alumno del taller de pintura desde hace un lustro, pero también integrante del coro.

Y es que los 6 talleres que han conformado la muestra son sólo una pequeña parte de los 70 que completan la oferta de la Fundación Cajasol, que en este 2014-2015 ha llegado a 1.700 alumnos.

«La novedad ha sido el taller de dibujo al aire libre, que ha funcionado muy bien. Solemos introducir un par de cursos nuevos cada temporada», comenta Alejandro del Moral, director del proyecto y profesor de senderismo, mientras otro alumno atraviesa el vestíbulo explicando a sus compañeros como hizo, a base de tiza, la fachada de su portal de Belén.

Hasta ahora, era la propia Fundación Cajasol la que, además de cofinanciar los talleres, se encargaba de su gestión, externalizada en la citada empresa Aires Creativos.

Foto de familia de los talleres del Aula de Actividades para Mayores en la Fundación Cajasol / Fran Piñero

Foto de familia de los talleres del Aula de Actividades para Mayores en la Fundación Cajasol / Fran Piñero

Esta exposición es especial por ser la primera que nace al amparo de la Asociación Aula de Actividades Para Mayores, la que ahora lleva las riendas de una inicitavia que continúa percibiendo el mecenazgo de Cajasol.

La entidad surge con un objetivo claro: asegurar el peso social que tienen los mayores como transmisores de sabiduría y conocimiento. «La sociedad de hoy en día parece estar sorda a la información que sólo los mayores pueden transmitir, cómo si el único aprendizaje posible estuviera en los libros», reivindica Lucía Reina, vicepresidenta.

Dante y la Virgen del Rocío se entremezclan entre los trabajos de modelado / F.P.

Dante y la Virgen del Rocío se entremezclan entre los trabajos de modelado / F.P.

«Con estas actividades conseguimos que, durante un tiempo, estén fuera de casa. Se distraigan, creen cosas, y se relacionen», añade Reina, que a su vez es alumna de pintura y modelado.

El propio Alejandro del Moral incide en esa «importancia ocupacional» que tienen sus cursos. «No hay necesidad de tener formación previa. Hay varios niveles, y ellos se sienten bien así. Como en casa», concluye.

«Has visto las fotos del mercado? Son muy curiosas», preguntaba una señora a su amiga. «No, estaba pendiente de este cuadro, que parece completamente un Sánchez Perrier», le responde. Como «testigos» del diálogo, una réplica artesana de la fachada de la Casa de las Columnas, de Triana, un busto de Dante o un pequeño crucificado al que, meses atrás, le faltaba el brazo derecho. Todos trabajados en este 2015  de cambios.

Se da la circunstancia de que éste es el último año en que los talleres se desarrollarán en el edificio actual, dedicado a tales menesteres desde 1994. De hecho, el recorrido de los talleres supera los 25 años, tiempo en el que profesores como Luis Miguel Muñoz se han convertido en emblemáticos docentes, u otros como Manuel de La Rosa, histórico vedel en la Fundación Cajasol, compartiera sus conocimientos de belenismo como monitor del taller.

Exposición Aula de Actividades para Mayores de Cajasol / Fran Piñero

Lienzos restaurados con técnicas reversibles en la exposición de la Fundación Cajasol / Fran Piñero

El próximo «curso académico», que comenzará previsiblemente octubre, tendrá lugar en la misma Ronda, pero en uno de los grandes locales comerciales de su número 4.

Para formar parte de algunos de los talleres habría que abonar una matrícula de 40 euros y una cuota única que oscila entre los 15 euros de las rutas artísticas y literarias a los 120 euros del curso de informática.

Mientras tanto, y hasta el martes 16, queda toda una semana para disfrutar, en horario de 10 a 13 horas, de las creaciones de estos mayores con tanto que decir. Y que compartir.