En la Avenida de Miraflores se erigen algunos de los edificios que constituían el germen del incipiente modelo industrial en la ciudad de Sevilla alrededor del año 1920. En este lugar próximo a la muralla de la Macarena se va perfilando lo que fue el comienzo de la industria sevillana, catalogada como primera zona industrial de Sevilla. Todo comienza cuando los trabajadores de las zonas agrícolas se trasladaban a la ciudad con el objetivo de instalarse en un lugar donde la industrialización les daba la oportunidad de trabajar fuera del campo, por un salario.

La Avenida de Miraflores se distingue como ese primer lugar donde se instalan las principales fábricas industriales de Sevilla. En esta Avenida se instauran una gran diversidad de industrias, de textil, vidrio, seda, corcho y aceitunas en otras. A partir de esta industria surge una mano de obra procedente de zonas rurales cercanas a Sevilla, carente de transportes públicos. Las personas que se desplazaban a los lugares de trabajo demandaban viviendas cercanas a estas fábricas, lo ideal era crear la industria pero con una mano de obra lo más próxima a estos lugares. Uno de los acontecimientos que marcó este momento fue la Exposición del 29 fue un hecho muy necesario para la ciudad de Sevilla, el motivo fue actualizar la ciudad al siglo XX. Luis Rodríguez Caso, precursor de la Exposición del 29, arquitecto visionario de la época también vislumbró lo que serían las actuales zonas residenciales para los obreros de entonces, así como la creación de la fábrica de vidrio en 1900, la utilización de tractores en el campo entre otros.

Basilio, informático de profesión, presidente de la Asociación Histórica Retiro Obrero y amante de la historia, explica la importancia que tuvo la revolución industrial en Sevilla. «La evolución es fundamental pero sin forzar la máquina, es como en la informática, no se han perdido puestos de trabajo ya que siempre hay un mantenimiento, programación, hay que saber ver la oportunidad a través del progreso tecnológico y por ende empresarial, no se pierden trabajos, siempre surgen nuevas ocupaciones, lo importa es pensar en nuevas ideas y necesidades que puedan surgir de las profesiones que existen».

Las fábricas de la época

En este tiempo, predomina la figura del empresario inglés o alemán en busca de un socio capitalista para establecerse en una ciudad que comenzaba con un proceso que ya en otras ciudades se estaba consolidando. En este florecimiento de industrias sevillanas, alrededor de 1887 destaca la primera industria textil mecanizada «a motor» llamada «Fábrica de Tejidos Mecánicos deLa María». Se trata de una familia extremeña con posibles que llegó a esta ciudad con visión empresarial, comenzó con un taller de costura y al obtener fama montó su propio negocio, compran la gran manzana y crean la industria de tejidos más grande de Andalucía, consiguieron los mejores contratos a nivel nacional, incluso llegando a tener contratos con el ejército, estuvo funcionando durante casi 100 años.

Otra de las fábricas de la que aun se conserva su edificio es la «Fábrica de Sedas de Santiago Pérez’», construida en 1917, esta surge gracias a la existencia de gran cantidad de plantaciones de moreras y criadores de gusanos de seda que existían en las localidades de Los Rosales y San José de la Rinconada, se hacía el tejido de seda aquí y después se tintaban. Este edificio se encuentra protegido con un diseño exquisito de estilo regionalista y neomudéjar. A la Avenida no le faltó una pequeña Plaza de Toros siendo el único edificio histórico que no se conserva en la actualidad. Alguna de las empresas que se ubicaban en esta zona fue Catalana de Gas con el fin de suministrar electricidad a la industria. «La Fábrica de Abonos» era un almacén mayorista de productos agro ganaderos, se vendía simiente, productos para el campo, herramientas y todo lo necesario para ser utilizado en el campo. Antes de ser fábrica de abonos fue de ballestas para los camiones.

El famoso Garaje de coches de 1921, Transportes Aramburu, la mutinacional de corcho de Armstrong Cork y Cía, era tal el volumen de negocio que llegaron a tener un servicio de líneas férreas. La industria también trajo consigo lo que se conoce como zona residencial Retiro Obrero, caracterizada por ser una de las primeras construcciones residenciales íntegramente realizadas pensando en la necesidades del nuevo trabajador que tendría que vivir próximo a su lugar de trabajo.

Actualmente la Avenida de Miraflores se trata de un lugar con una historia apasionante donde todavía hoy se recuerda como el surgimiento de esa primera industria sevillana que tanta prosperidad aportó a la ciudad. Basilio, se ha encargado durante años de impulsar la recuperación patrimonial que por otro lado nunca debería de caer en el olvido, dan buena muestra de ello unas construcciones que perduran en el tiempo y que evidencian por sí solas la magnitud de negocio que se llevó a cabo en aquellos días, hoy conservamos la imagen de edificios monumentales que dieron vida a una avenida solemne.