Pocos son los que no conocen en el mundo de la crónica social y empresarial a Mario Niebla del Toro Carrión, inconformista desde la cuna y en constante transformación, describe su existencia como una constante búsqueda de un lugar privilegiado en el mundo profesional. Los atributos que mejor lo definen sin tapujos es su personalidad crítica y trabajadora. Ya con 21 años comenzó su andadura en el mundo de los negocios, «Escaparate de Sevilla», es su buque insignia y su mejor aval. Se trata de una empresa dedicada a la promoción de eventos en la que destaca la creación de ediciones impresas, las relaciones públicas y la publicación de la revista de vida social Escaparate.

A pesar de su juventud y el éxito cosechado, se considera una persona sencilla que pone en valor las cosas importantes, sofisticado en las banalidades y con un carácter hecho a base de trabajo, hace tiempo ideó un sueño que lleva nueve años de consolidación, para él, lo difícil en el actual mundo empresarial no es llegar, sino mantenerse, no dar un paso atrás, no bajar el nivel ni traicionarte a ti mismo.

Su función como director va muy unida a la honestidad, responsabilidad y capacidad de liderazgo, como líder su principal cometido es dar ejemplo, entiende esta publicación con cada uno de los lectores de esos 10.000 ejemplares que tira cada mes. Los contenidos de moda, se suman a los de protocolo, saber estar, en definitiva «Lifestyle».

Los orígenes continúan siendo para Mario los cimientos más sólidos de su reconocido éxito. «La infancia es nuestra verdadera patria, aunque por avatares de la vida he conseguido rodearme de personalidades de ámbito nacional bastante importante no sólo en el marco social, sino empresarial y político». Sigue teniendo como hoja de ruta lo que aprendió en la Macarena con el apoyo de sus padres y con gente sencilla que vivían de su trabajo. De sus padres aprendió aquellas cosas que se enseñan en el seno de la familia, «el trabajo dignifica al hombre y la verdad como única garantía», esas cosas las aprendió en la Macarena, por eso cuando viene a la Barriada del Rocío vuelve a su infancia.

Recuerda su niñez en la barriada del Rocío, como estudiante del colegio Virgen de los Reyes, hace ya nueve años que su destino le llevo a cambiar su residencia al casco histórico de la ciudad. Lleva al barrio de la Macarena en lo más profundo de su ser, «la Macarena es tan mía como mi propia sangre». Ya desde los primeros años de vida recuerda esa imagen…de la mano de su padre hacia la basílica de la Macarena, «no puedo olvidar aquellas palabras, mi padre me dijo: mira Mario, vírgenes hay muchas, pero esta es la madre de Dios, desde entonces estoy enganchado a este barrio y a esta hermandad».

Como vecino de la Macarena siempre ha estado comprometido, involucrándose en la vida del barrio, ha colaborado en la «Vela de la Macarena» que se celebra en el torre de los Perdigones, sus mejores amigos son de aquí, pertenece a la Junta de Gobierno del Rocío de la Macarena. El contacto con la asociación de vecinos de la barriada del Rocío es permanente, «el cordón umbilical con mi barrio no lo he cortado ni espero cortarlo nunca».

Recibir este reconocimiento «ha sido todo un orgullo para mí y como sevillano a fin de cuentas, mi familia no cabe de orgullo, lo considero un premio inmerecido por mi juventud pero me llena de felicidad, vengo de una familia trabajadora, rica en valores, mis padres son ejemplo de lucha en sí mismos, dos grandes maestros y entiendo el éxito comiéndome el mundo».

Mario, describe el barrio de la Macarena bonito por su sabor. Destaca el monumento más significativo donde los haya que es la Virgen de la Esperanza Macarena, «no hay parangón, primero es ella y después hay un punto y aparte con todo lo demás, me gusta mucho el antiguo Hospital de las Cinco Llagas, es el sitio que he elegido para esta foto, aquí curaron a mi abuela con la penicilina, aquí se refugió la Virgen de la Esperanza, es un edificio precioso, me gusta mucho la Torre de los Perdigones y la ronda, su muralla almohade da alegría al conjunto, pero lo que sin duda destaca sobre todas las cosas es su población, gente sana, alegre, servicial y hospitalaria».

Escaparate: un proyecto consolidado

Su proyecto empresarial marca una trayectoria desde cero, «he creado un monstruo que se llama Escaparate». Una vez al año lleva a cabo los premios que trae a toda la alta sociedad española a Sevilla, «ponemos a Sevilla en el mapa durante unos días, gracias a los premios tan mediáticos, la revista Escaparate y todo lo que hay en torno a ella con la organización de eventos es un revulsivo en la sociedad sevillana que fomenta la creación de riqueza porque cuando organizamos un evento todos los servicios nos son contratados, desde el catering hasta el alojamiento, de este modo, estoy provocando que se mueva el dinero en Sevilla y creando riqueza en la ciudad».

Además de dar cabida a los principales eventos de la ciudad, es el escenario perfecto para dar a conocer a los jóvenes empresarios, artistas y creativos, «aquí encuentran su sitio, para ellos es un trampolín, lo mismo inauguro gimnasios, que organizo pasarelas continuando con la convocatoria de prensa posterior». Un proyecto así se gestiona con más voluntad que medios, con ilusión y perseverancia.

Designado Ilustrísimo Señor por varias órdenes religiosas, ser Macareno del año le lleva de nuevo a sus raíces, a la barriada que lo vio crecer y convertirse en ese joven empresario lleno de carácter y presencia en la ciudad de Sevilla.