Según la Real Academia Española, el adjetivo único tiene dos acepciones, por un lado, solo y sin otro de su especie, por otro, singular, extraordinario o excelente. Las dos son válidas para presentar al único restaurante de Sevilla que tiene una Estrella Michelín. El restaurante Abantal está situado en la calle Alcalde José de la Bandera, en el distrito de Nervión, y este mes de diciembre es su séptimo aniversario.

Una Estrella Michelín es un galardón muy importante del que no muchos hosteleros pueden presumir. Más aún, cuando en la ciudad hay aproximadamente 4.000 negocios dedicados a la hostelería, entre bares, cervecerías o cafeterías. Un amplio número de negocios que compiten para diferenciarse entre ellos. Pero Abantal ya tiene su sello desde el año 2008.

Julio Fernández Quintero, chef y propietario de Abantal, reconoce que esta condecoración le ha venido muy bien al negocio. «Siempre nos ha ido bien, pero desde que nos premiaron empezamos a tener más clientes». Él y sus dos socios recibieron la noticia con mucha alegría y años tras año se sienten más satisfechos cuando renuevan esta distinción porque significa que el trabajo sigue estando bien hecho.

Julio define su comida como como andaluza contemporánea. Un toque que diferencia a este restaurante de todos los demás de la ciudad. Asegura que no nos puede decir la especialidad de la casa porque la carta varía mucho en función de la estacionalidad. «La carta que tenemos ahora lleva aproximadamente un mes, introducimos ingredientes según las temporadas». Entre los platos que figuran en la carta destacan el tartar de pulpo sobre salmorejo de aguacate y espuma de tomate o el bacalao confitado con pil-pil de amontillado y ajetes, estos son sólo dos de los platos que puedes degustar en este prestigioso restaurante.

Un lugar acogedor en el que tienen cabida 28 comensales, 10 camareros se encargan de servir con un trato exquisito a cada uno de los clientes, ésta es también una de las peculiaridades de este joven pero sólido negocio que siempre está lleno. Según Julio los mejores meses son los de primavera y otoño. Llegando la Navidad ya lo tienen casi todo reservado.