Protasio, un nombre propio bastante singular, pero que muchos sevillanos relacionan con los caracoles. Todo comenzó en 1939, cuando Protasio Verdugo decidió empezar a servir vino en un local de la calle Cardenal Rodrigo de Castro. Han pasado ya 74 años pero esta inconfundible taberna sigue estando en manos de la familia Verdugo.

Tres generaciones que han sabido mantener la esencia a lo largo de la historia. Pedro Verdugo, el nieto del fundador, es actualmente el dueño del bar, y hay algo que tiene claro: por mucho que cambie el local, lo más importante es mantener el contenido de esas cuatro paredes. En 2010 Casa Potrasio experimentó una remodelación pero sus paredes siguen llenas de recuerdos y de carteles antiguos, sobre todo de Semana Santa. Un objeto también inamovible de este lugar es su barra de caoba, hoy día de un «valor incalculable». Incluso, todavía, se sigue sirviendo la sangre encebollada, receta de su abuelo y es la única tapa que se conserva de la primera carta.

No hay ni que decir que la especialidad de Casa Protasio son los caracoles, de hecho doblan el número de empleados en la «época caracolera». En esta temporada abren todos los días y a todas las horas que los clientes requieran. Y no es para menos, en tres meses venden aproximadamente 4.000 kilos de caracoles. No siempre han servido caracoles, pero en los años 60, cuando el padre de Pedro se hizo cargo del negocio incluyó esta tapa en la carta. «Este bar, obviamente, es muy conocido en el barrio, pero yo prácticamente como de gente de fuera de la zona», dice el actual dueño. A Verdugo le llama la atención que antiguamente los caracoles  se regalasen, «era como hoy día el plato de patatas o altramuces que acompaña a la cerveza», apunta.

 Clientes de todo tipo

Tiene anécdotas que contar de todas clases, sobre todo de extranjeros, americanos, franceses o italianos que han visitado el bar y han probado los caracoles. «Lo japoneses son los más receptivos a la hora de comer este plato, de hecho tengo tres clientas de esta nacionalidad que vienen mucho». Los famosos tampoco se resisten a este manjar, según nos cuenta Pedro, los que más se dejan ver son los futbolistas, pero también, «artistas, políticos, gente de toda clase».

Ya queda menos para la primavera y, por lo tanto, menos para la temporada alta de Casa Protasio, mientras tanto se puede disfrutar de las típicas tapas de invierno como menudo, cabrillas o manitas  de cerdo, entre otro muchos platos.