El Edifico Viapol esconde tras sus paredes historias terroríficas y misteriosas. A pesar de ser una construcción relativamente reciente, y en contra de todas las leyendas que relatan que los fantasmas habitan en lugares con siglos de historia, los fenómenos paranormales que ocurren en este popular bloque apuntan a que hay presencias extrañas en su interior.

Las personas que trabajan allí aseguran que en las instalaciones suceden situaciones insólitas. Cuentan que el personal de seguridad que vigila las cámaras apreciaron una vez, a través de los monitores, una sombra rara, de color oscuro y difuminada que paseaba por el edificio. Cuando estos trabajadores fueron a examinar la zona para ver si había alguien, se encontraron con la planta totalmente vacía.

Estas historias resultan increíbles para aquellos que no han vivido nada parecido. Los que las han sentido en primera persona, incluso se han tenido que dar de baja laboral, según cuentan en los alrededores de Viapol. Ascensores que se ponen en funcionamiento fuera del horario de oficina y se paran todos en la misma planta, luces que se encienden y se apagan continuamente, cosas que se mueven solas. Estas son algunas de las causas que relatan y que ha llevado a más de uno a la desesperación y al abandono del puesto de trabajo.

José Manuel García Bautista, experto en fenómenos paranormales, ha dedicado uno de los capítulos de su libro «Sevilla oculta» a estos episodios que ocurren en uno de los edificios más conocido del Distrito Nervión. En él indica que además de los anteriores sucesos, hay trabajadores del juzgado que aseguran sentir temblores en el suelo, en este caso la explicación es más prosaica, ya que el origen de las vibraciones puede estar en el equipo de refrigeración.

Los más escépticos se refugiaran en diferentes teorías para aclarar los misteriosos hechos que acontecen en el Edifico Viapol, pero en cualquier caso los más crédulos deben saber que existe una posible explicación a este enigma, y es que dicha construcción se encuentra situado en un lugar equidistante de dos conocidos cementerios de la Sevilla del Siglo de Oro, los cementerios que antaño estaban en el Prado de San Sebastián y en Felipe II.