Si hay que hablar de representatividad en el Distrito Norte habría que hablar de sus barrios, y uno de ellos es San Jerónimo, el segundo en cuanto a extensión y población del Norte, pero el más antiguo de todos. Para hablar de esta zona de la ciudad y del origen de su nombre tenemos que retrotraernos al siglo XV, concretamente a 1413 cuando es fundado el Monasterio de San Jerónimo de Buenavista por Fray Diego de Sevilla. Un monasterio de frailes de la Orden de San Jerónimo. Pero no será este monasterio el eje de este reportaje, sino su obra más emblemática, el San Jerónimo penitente de Pietro Torrigiano.

Esta escultura, que se custodia actualmente en el Museo de Bellas Artes de Sevilla, tiene su razón de ser en su barrio, ya que son los propios frailes del monasterio de Buenavista los que le encargan al artista renacentista italiano la obra de un San Jerónimo. Es entonces cuando Torrigiano se pone manos a la obra y realiza esta escultura trayendo las formas del alto renacimiento vigente en la Italia del momento.

Terminada la obra en 1522, no se tarda en tildarla de sublime por los expertos y satisface por completo a los frailes del convento que la hacen epicentro del Monasterio. La repercusión en Andalucía, e incluso en la propia Italia es enorme y Torrigiano consigue inspirar la iconografía del San Jerónimo dándole una expresividad muy notable.

Las desamortizaciones de siglos posteriores hicieron que esta valiosísima obra tuviera que marcharse de su casa, de su barrio, para recalar en el Bellas Artes de Sevilla. Una obra a tamaño natural, anatómicamente muy destacada y que representa al Distrito Norte en uno de los museos más importantes de Andalucía.