Hablar del 080 es acordarse del número de aquellos los cuales vigilan que nada se queme en la ciudad, es decir, es hablar de bomberos, y más aún si se centra en el barrio de Pino Montano donde se encuentra uno de los parques de bomberos más reconocidos por los vecinos.

Pues bien, justo enfrente de dicho parque, en pleno corazón de Pino Montano, en la calle Agricultores, se encuentra el destino hostelero del distrito Norte en esta ocasión. «Le pusimos el 080 en representación al número de teléfono de los bomberos porque como puedes ver estamos enfrente del 080», cuenta Enrique León Serrano, propietario del negocio junto a su mujer Mónica Cerezuela.

Y es que se trata de uno de los bares más conocidos de todo el barrio, y no precisamente por alguna moda caprichosa, sino desde sus inicios. «Se funda en diciembre de 2003 con 37 metros cuadrados, hasta que lo conseguimos ampliar a 96 metros cuadrados con un local colindante porque no llegamos a un acuerdo vecinal para poner veladores». Y sobre todo, por la calidad de sus productos, ya que según Enrique «somos especialistas en montaditos, hay 156 distintos, todos elaborados artesanalmente y a la vista del cliente». Montaditos como el 080, el 081, pureza, piñata o cigarreras, que son de los más solicitados por los muchos clientes que visitan a Enrique y Mónica.

Vecinos de Pino Montano, en el 080 destacan que «la clientela es la especialidad de la casa, lo mejor, aquí tenemos un ambiente familiar, aunque ahora con la situación económica está todo un poco más despejado y eso ha hecho incluso que cambie el tipo de clientela. Ya no hay tantos jóvenes y vienen más jubilados. Aquí no nos importa el nivel social del cliente, nos importa el nivel humano».

Enrique, que lleva 34 años trabajando, llegó al mundo de la hostelería con 14 años y desde entonces ha ido alternando su trabajo con sus otras pasiones: «Me he dedicado también al humor, al baile, he actuado con varias compañías y en varios espectáculos». Además de ello, Enrique es un apasionado de la Semana Santa, de hecho dirige la Banda de Cornetas y Tambores Esencia y prueba de ello es el ambiente tertuliano que tiene el 080 en épocas como la Cuaresma, que es el tiempo más prolífico para el negocio junto al verano.

Enrique lo tiene claro: «Yo lo que deseo es que todo el mundo pueda respirar tranquilo sabiendo cada mañana que tienen las necesidades básicas cubiertas, es decir, que podamos vivir».

Un lugar que descansa los lunes, o como su propio dueño indica «cierro cuando quiero», pero que siempre está a la disposición de sus clientes para sacarle una sonrisa y hacerles pasar un buen rato. Ya saben, si quieren comer los mejores montaditos vayan enfrente del parque de bomberos de Pino Montano, vayan al 080.