Esta iba a ser su noche, la actuación que abriría las puertas a cuartos a unos policías muy «Buenagente» que ya acumulan ocho noches cantándole al Gran Teatro Falla con acento sevillano pero con la mayor de las pasiones carnavaleras. Aún no se sabe si el jurado también lo habrá entendido así, lo cierto es que con una actuación más que digna la «chirigota de los niños» ha vuelto a hacer reir a ese auditorio «soberano».

Diez años hace desde que la «chirigota de los niños» pisase por primera vez las tablas del Falla. Un aniversario señalado que cumplen siendo los más «Buenagente» de todo el Coac 2014. Diez años y ocho agrupaciones que aunque no les quitan lo de ser «niños» si le suman en calidad y ganas «nos hemos quedado en el corte en tres ocasiones, esperemos que este año ya se abran las puertas» cuenta José Antonio Gobea, el sevillano que ha fundó, y firma desde entonces, esta agrupación sevillana.

«Salir después del descanso es muy complicado, es difícil que las gradas estén llenas pero bueno el jurado sí que está» comenta Gobea quien desde antes de actuar quería contar con el recuerdo en el público de «El lunes me pongo» para que se diese un empujón con forma de expectación y banda sonora de palmas. Las expectativas se cumplieron y aquellos «gorditos» de 2013 mantuvieron sentado a un tanto por ciento importante del graderío que no pudo sentirse defraudado con una presentación correcta, con algunos golpes y buena afinación, unos pasodobles bien acabados, dos cuplés con gracia y un popurrí que arrancó más de una carcajada.

«Los Buenagente»

«Los Buenagente» «son unos policías buenos, no nos gusta multar, nos cuesta, vemos el lado bueno y positivo de la gente, nunca vemos el delito en nada. Por ejemplo veo que alguien se salta un semáforo y no lo multo porque pienso que irá hablando por el móvil». Esta es la filosofía de estos agentes que han sorprendido al propio autor «nos ha costado ponernos en marcha con los ensayos, las letras, el tipo y al final el resultado es muy positivo».

«Ahora lo que hace falta es que el jurado vea lo que queremos transmitir» y ¿por qué no? que también sea buenagente. «El Falla es soberano y pone a cada uno en su sitio aunque nos moleste algunas veces. Nuestro grupo tiene una trayectoria y un nivel que tarde o temprano se acabará valorando y al fin nos abrirán las puertas de cuartos de final».

«La chirigota de los niños»

Catorce años hace desde que esta agrupación naciera en Sevilla, diez desde que se subiese por primera vez a las tablas del Falla que ya ha pisado en ocho ocasiones. Una larga trayectoria que no hace sino más sorprendente la media de edad actual de esta chirigota, «la media de edad del grupo es de unos 26 años, comenzaron en la agrupación cuando tenían 12 o 13 años».

Este detalle hizo que durante sus primeros cuatro años de actuaciones, concursos y galas por toda la provincia sevillana «en cuanto nos veían decían: mira, la chirigota de los niños» y así se quedó. Aunque entre los más carnavaleros comienza a conocerse como «la chirigota del Gobea», aquí como en Cádiz los apodos son los apodos y por muchos años que sumen a su chirigota estos integrantes siempre serán niños a ojos de todos los espectadores.

Mucho ha llovido ya desde aquel 2004 en el que se estrenaron en Cádiz con «Pá cola la mía». Pero sería cinco años después con «El título es lo de menos» cuando los niños comenzarían a ser tomados verdaderamente en serio entre la crítica y darían a entender que ahora iban cuesta arriba con la vitalidad de unos infantes y la madurez de una pluma con historia.

«El año pasado, con «El lunes me pongo» nos quedamos en el corte, quizá por cantar los últimos y estar ya todo el pescado vendido, lo cierto es que la gente se quedó con muy buen sabor de boca y este año teníamos que aprovechar esas ganas de escuchar más». Ahora solo queda esperar el veredicto del jurado mientras se preparan letras para cuartos, porque en este concurso siempre hay que estar preparado para lo que pueda venir y más aún cuando se ansía el pase histórico.

FOTO: Víctor López