En Sevilla, el distrito del arte urbano es, por excelencia, el de San Pablo-Santa Justa. No se dice a la ligera. Es el resultado  afirmativo de un «experimento», que ayer, por segundo año consecutivo, se celebró por las calles del Polígono de San Pablo, para deleite y, sobre todo, participación, de sus vecinos más jóvenes.

Un total de 25 alumnos de institutos del distrito San Pablo-Santa Justa enseñaron su arte a través de diversas disciplinas como son la pintura mural o graffitti, la danza, el parkour, el teatro, el rap, la música rock y la percusión, conformando varios grupos comandados por profesionales de las distintas artes, gestionados a través de la Urban Art Foundation, iniciativa organizadora de este II Experimento San Pablo.

Una ruta con ritmo

Como punto de partida, la calle Éfeso, justo donde limita el IES San Pablo. En ese escaparate del graffitti, que hasta hace un par de días lucía incompleto, ahora se descubre una nueva obra. Donde antes había óxido ahora hay pintura, acrílica y aerosol, pero sobre todo, mucha creatividad. La que han derrochado un pequeño grupo de no más de cinco escolares.

Ellos la han llevado a cabo, con paciencia y tesón, guiados por graffiteros profesionales que en todo momento han dejado fluir el universo interior de los chavales. Porque el imaginativo concepto, ayer titulado «Mezcultura», también es idea suya. «Estoy fascinado con el mundo que han creado, es algo que los adultos no llegamos a imaginar», comentaba Óscar Martos, de Urban Art Foundation.

Batucada por la avenida de la Soleá

Batucada por la avenida de la Soleá

«Algunos serán artistas. Otros quizá no. Pero el participar en actividades como ésta les ayudará a ser profesionales con una mayor sensibilidad y conciencia colectiva, lo que hará que, juntos, lleven a la sociedad a un país mejor, a un mejor destino», comentaba Martos.

Las últimas pinceladas en el mural se hicieron al compás, al ritmo de una particular batucada que se convirtió en «maestra de ceremonias». Fue esta formación, integrada a la sazón por varios músicos que, en algunos casos, no debían de superar los 12 años,  la encargada de iniciar el periplo por varios puntos del barrio.

La emoción estaba servida. Y la curiosidad, pues los contagiosos ritmos brasileños asomaron a la ventana a más de un vecino, conforme la batucada «Majareta» iba avanzando por la avenida de la Soleá, en busca de la siguiente parada. La más urbana.

Exhibición de parkour en la plaza Niño de Vallecas

Exhibición de parkour en la plaza Niño de Vallecas

La plaza del Niño de Vallecas fue el lugar elegido para una exhibición de la escuela de Parkour del Polígono de San Pablo, lo que para los no iniciados se traduce en desplazarse por el entorno usando tu propio cuerpo, a través de acrobacias y desarrollando una importante capacidad de sortear obstáculos.

La tarde de ayer recordó que, pese a la espectacularidad de esta disciplina, nunca hay que perderle el respeto, pues uno de los participantes, de gran rodaje, se torció un tobillo por una mala caída sobre las colchonetas de seguridad. Todo quedó en un susto, y en los rostros sorprendidos de los asistentes, incrédulos ante según qué saltos.

De manera simultánea, varios raperos desgranaron rimas y letras de carácter social sobre un escenario, a la espalda de la iglesia del Pilar. Flouido, profesional del rap, había dado sus trucos a Rapolada y Raico, a Husky y Cheroke. El desparpajo y la intensidad de los intérpretes logró romper el hielo de un público que, inicialmente tímido, terminó por animarse y continuar la ruta, pues, a las 20:30, aún quedaba la última parada.

Jóvenes rockeros en San Pablo

Jóvenes rockeros en San Pablo

Danza, teatro y música

La plaza de la Toná cedió su castizo nombre para ser escenario de música alternativa, una vez se había ejecutado una performance de lo más experimental, acerca del significado de la palabra cultura y sus implicaciones en el mundo que les ha tocado vivir.Especialmente a ellos. Porque han sido sus mentes las que han fraguado el significado de cada movimiento, de cada gesto.

De esta forma, en mitad de esta plaza llena de vida, Other side y Crisiv Rolef interpretaron personales versiones, en clave rock, de éxitos masivos como «Zombie», de The Cramberries, «Bring me to life», de Evanescence o el más reciente, «Impossible», de James Arthur, animados en todo momento por sus compañeros de Instituto y vecinos. Cerraría el recital Miguel & The Goods, profesionales de la música.

No quiso faltar a la iniciativa, que nace del distrito San Pablo-Santa Justa, su delegado, Jaime Ruiz, cuya opinión al respecto fue tajante: «es un nuevo éxito, pero sobre todo de los jóvenes, del IES Joaquín Turina y del IES San Pablo, que un año más han dejado clara la importancia de conectar con la cultura urbana de su generación», explicó.

Óscar Martos y Jaime Ruiz

Óscar Martos y Jaime Ruiz

El delegado quiso agradecer la colaboración de los centros educativos, que han supervisado algunas actividades y han cedido espacios para el ensayo de los escolares, a los docentes, a los padres…

«Desde el distrito pondremos a su disposición todos los medios posibles para que estas iniciativas no sean casos puntuales sino que se sigan desarrollando», añadió, en referencia a una futura edición que tendrá lugar, si todo marcha bien, en el mes de octubre. «Para el III Experimento queremos contar con un certamen de Parkour a nivel autonómico, concluyó Ruiz.

Así, y en palabras del delegado, «San Pablo, como distrito emergente tiene su seña de identidad en el arte urbano. Así lo demuestra que este año no sólo haya más participantes, sino todavía más jóvenes». Es el resultado de los experimentos, cuando éstos se hacen bien.