Sevilla es el tercer destino urbano nacional. Miles de turistas se acercan cada año a la ciudad para descubrir su patrimonio, gastronomía, clima y tradiciones. Lo curioso es que muchos de ellos lo hacen en calidad de «hermanos», pues la capital hispalense está conectada, desde hace varios años, con una importante lista de ciudades forasteras con las que ha establecido hermanamientos.

El nexo extranjero más evidente que tiene Sevilla es con la ciudad norteamericana de Kansas, que rotula una de las vías de comunicación principales no sólo del distrito San Pablo-Santa Justa sino de la propia localidad. Ambos núcleos se declararon hermanados en 1969, el 25 de marzo para más señas, culminando así una «historia de amor» latente que comenzase en 1922.

Fue el año en que, durante una visita, el promotor inmobiliario J.C. Nichols quedó prendado de Sevilla y terminó por construir en USA el centro comercial Country Club Plaza, en el que se incluye una réplica de La Giralda, salvando las distancias y dimensiones. Aquí, además de rotular la avenida, el lazo se representa en la escultura del indio a caballo, de Cyrus Edwin Dallin, que otea el horizonte que le ofrece la avenida del Greco.

Sin abandonar los Estados Unidos, solo un poco en dirección al Este nos encontramos otra «hermana» de Sevilla. Se trata de Columbus, capital de Ohio, con la que estrechó lazos en 1988, después de que la ciudad americana mostrase un gran interés en realizar una réplica de la carabela Santa María. Era su manera de celebrar el quinto centenario del descubrimiento de América, un episodio de gran valor para una ciudad que toma su nombre del almirante Cristóbal Colón.

Cartagena de Indias, ciudad hermanada con Sevilla

Cartagena de Indias, ciudad hermanada con Sevilla

En el mismo continente, aunque ya en el Sur, existen otras ciudades hermanadas con Sevilla. Son la colombiana Cartagena de Indias, que hace recordar su histórica vinculación comercial cuando, en el siglo XVI, este puerto americano era el principal receptor de mercancías provenientes del sevillano Puerto de Indias, Guadalajara, la mexicana, con quien formalizó el vínculo en 1984, Buenos Aires, en 1976 y La Habana, en 2007.

Hubo tentativa de unir lazos con San Francisco de Campeche, en especial por parte de esta ciudad de México, que fue fundada por Francisco de Montejo y León «El Mozo» en 1440. Realmente el proceso siempre ha ocurrido así, pues nunca ha sido Sevilla la que ha cuesado la petición.

Sevilla también tiene lazos con ciudades europeas. Con Angers (Francia), desde 1989, y con Dusseldorf (Alemania), tras 1991. De hecho, la idea de los hermanamientos nació en el viejo continente tras la Segunda Guerra Mundial, con la intención de intensificar la ayuda, el respeto y la colaboración entre pueblos, reforzar una identidad común (lo habitual, aunque no lo obligatorio, es que ambas partes tengan rasgos comunes, pues Sevilla también está hermanada con Cracovia) y generar proyectos que pudieran ser mutuamente beneficiosos.

La Unión Europea, en su programa «Europa con los ciudadanos», destinará entre 2014 y 2020, un total de 229 millones de euros a actividades que, entre otras cuestiones, favorezcan el hermanamiento entre ciudades, como forma de recordar y valorar el pasado común.

Por último, en el extremo más simbólico, Sevilla también tiene nexo con algunas ciudades españolas. Es el caso de Jerez de la Frontera, Barcelona, Córdoba (con la calle anteriormente denominada Alcuceros, una vía comercial clave en la collación del Salvador) y Las Palmas de Gran Canaria, donde lo que están hermanados son dos barrios, dos zonas con un mismo nombre: Triana.