2015 es un año especial para la Casa Salesiana, de gran presencia en Sevilla. El 16 de agosto se conmemora el bicentenario del nacimiento de su fundador, San Juan Bosco, y «no hay mejor homenaje» que a través del teatro, disciplina que promulgó intensamente en vida.

Durante este fin de semana, el Auditorio Riberas del Guadaira, en la localidad alcareña, ha acogido tres sesiones del musical «Gracias Don Bosco. Soñar tu mismo sueño», creado ex profeso por un extenso grupo donde la profesionalidad es la suma de la perseverancia, la ilusión y el talento.

Pues, pese a contar con 18 escenas, 20 canciones inéditas, 100.000 vatios de luz y 20.000 de sonido y una producción que engloba a 150 personas, hablamos de un montaje amateur.

Momento del estreno del pasado sábado 24 / J.L. Burguera

El estreno del musical / J. Lluís Burguera

La propia Inspectoría de María Auxiliadora, de la calle Salesianos, es la que impulsa el proyecto en 2009. Había ganas de contar con un musical actualizado sobre Don Bosco, dado que el último que se representó en España fue en 1988, por el centenario de la muerte del santo.

Inmediatamente piensan en Álvaro de Sousa, ligado al centro trinitario, por su rodaje en obras como «La Bella y la Bestia» o «Cats», que asumió el «reto de la dirección general».

Con los hermanos Diego y Emilio Ramírez como principales responsables del guión y la música, respectivamente, quedaba conformar el equipo técnico y artístico, en el que la implicación ha sido la clave.

«La mayoría somos profesores, estudiantes, o tienen otras ocupaciones. Unos horarios. Han tenido que renunciar a sus fines de semana para crear el guión, la música o ensayar… durante 7 años», explica De Sousa, consciente de la envergadura del proyecto.

Proyecto renovador

Él mismo es docente de primaria en el centro educativo de la calle María Auxiliadora, del que han salido numerosos actores, músicos, tramoyistas… Pero no en exclusiva, pues también cuentan con artistas de Córdoba, La Puebla de la Calzada (Badajoz) o las Islas Canarias.

Así, y tras exhaustivos castings y una posterior labor formativa, se forjó el equipo definitivo, con edades que van desde «los 10 años a los 86» y con Juan Francisco Martínez dando vida al santo de Turín en su edad adulta.

Foto «promocional» del musical, con Juan Francisco Martínez como Don Bosco adulto

Foto «promocional» del musical, con Juan Francisco Martínez como Don Bosco adulto / «Gracias Don Bosco»

«Gracias Don Bosco» nació en la Trinidad, y era en su teatro Pedro Ricaldone donde se había previsto tuviera lugar su estreno. Sobre la mesa hay un ambicioso proyecto de renovación del espacio escénico, que dotaría al actual teatro, de casi 400 butacas, de unas dimensiones de 10 metros de profundidad y «de boca» y unos 3 metros por cada brazo.

El musical se planteó precisamente con esas dimensiones, pero el presupuesto ha obligado a estrenarlo en otro auditorio, mientras que se sigue recaudando para financiar los trabajos. Una vez concluido, no sólo tendría cabida este musical, sino que esperan conformar una escuela de Teatro.

«Tenemos actores clásicos, que dominan los sainetes de los Álvarez Quintero, la Asociación de Antiguos Alumnos Farándula…», explica de Sousa, que también contempla crear «un certamen andaluz de teatro musical amateur, como el que ya pusimos en marcha en Morón bajo el nombre de Catma».

De gira

Fragmento del cartel de «Gracias Don Bosco»

Fragmento del cartel de la producción teatral

Alrededor de 20 casas salesianas de toda España han expresado su interés en que «Gracias Don Bosco» se represente en sus teatros, algo que tendrá que hacerse «de manera progresiva» por los citados problemas de agenda.

«Tenemos claro que este año no va a haber Feria de Abril para nosotros», comenta Álvaro entre risas. «Hay que aprovechar las pequeñas vacaciones para actuar en lugares lejanos como Madrid, León o Santander», añade.

Entretanto, el próximo sábado 31 de enero, dos nuevas sesiones llevarán al Riberas del Guadaira la vida de San Juan Bosco, en horario de 12:00 y 18:30 horas. Dos nuevas oportunidades para «soñar el mismo sueño» del padre Salesiano en la Italia del tardío siglo XIX.