La comunidad de propietarios de la barriada Cruz de Malta, perteneciente a la zona de Santa Clara, se muestra «muy agradecida» a la actuación que el Ayuntamiento está realizando en sus calles, ya que los vecinos han tenido que esperar casi tres décadas «para que una corporación municipal nos prestara un poco de atención y viésemos algunas mejoras».

La directiva de la asociación vecinal, que dirige el presidente Antonio Pavón y su equipo -Sebastián Rodríguez, Manuel Vallejo, Manuel Moreno, Pepe Pineda y Amelia Pérez-, asegura que «la colaboración con el Distrito San Pablo-Santa Justa es muy fluida, y a pesar de que sabemos que los recursos económicos son pocos en estos tiempos, al barrio se le está dando una atención que no hemos recibido en 30 años».

Los vecinos se muestran especialmente satisfechos con «la pavimentación de las calles del barrio, pintado y ordenación viaria; así como con la mejora del alumbrado». Además, destacan que «desde que está la actual corporación en el Distrito, Lipasam actúa frecuentemente tanto en las vías exteriores como interiores de la barriada, cuando antes eramos los propios residentes quiénes teníamos que limpiar las calles», aseguran.

La comunidad de propietarios quiere dejar claro que su agradecimiento «responde a una realidad y a unos hechos constatables», pero que «nada tienen que ver con ideas o simpatías políticas», pues la entidad asegura que «siempre hemos pedido lo mismo a todos los alcaldes, fueran del color que fueran». En este sentido, la directiva ha querido subrayar que tras estas primeras actuaciones «es necesario seguir trabajando en esta línea, pues las necesidades del barrio son muchas todavía».

Respecto a las obras pendientes, la asociación destaca «la reurbanización completa de las calles Carabela la Pinta y Obispo Zumárraga, un compromiso que no asumió la anterior corporación municipal; así como la renovación total del acerado de la urbanización, una actuación prevista en los Presupuestos Participativos, votada ampliamente, y que finalmente se quedó sin cumplir».

Por último, los representantes de los propietarios señalan la «necesidad de adecentar la plaza Roger de Lauria», un proyecto por el que «ya hemos mantenido conversaciones con el Distrito San Pablo-Santa Justa para ver de qué forma se puede mejorar este entorno».

Actividades sociales

La comunidad de propietarios Cruz de Malta realiza también una importante labor participativa en su club social, que sostienen un total de 176 vecinos. Así, la entidad cuenta con un taller propio de Yoga que se imparte dos días a la semana y ceden sus instalaciones -que superan los 3.800 metros cuadrados- para acoger otros dos talleres del Distrito: Guitarra y Patrimonio Cultural.

El club social acaba de pasar la Inspección Técnica de Edificios (ITE) y está sometiéndose a algunas reformas necesarias que afectan, especialmente, a los cuadros externos de la luz y a la depuradora para la piscina. No obstante, la directiva asegura que estos trabajos estarán concluidos antes de que comience la temporada de piscina, época en la que cuenta con su mayor afluencia.