Esta mañana la barriada de La Corza amanece de luto por la marcha de uno de los suyos, de los de siempre, Ramón Sánchez Sánchez. 70 años de lucha por su barrio, implicado en todas las entidades hasta el último momento en el que otra lucha, la del cáncer, le ha ganado la batalla.

«Me he enterado esta mañana, cuando me he encontrado a un vecino llorando en una esquina» cuenta emocionado Rafael Romero, vicepresidente de la asociación de vecinos La Corza. «Ramón Sánchez Sánchez es un referente en el barrio, un corceño nativo involucrado en todas las luchas del barrio» define Romero para quien Ramón es «un estandarte, un hombre que me ha enseñado a querer y mamar mi barrio».

«Ya con mi padre formó parte de una de las batallas más importantes de La Corza, cuando querían que desapareciera» recuerda. Ramón Sánchez entró como vocal en la asociación de vecinos en el año 91, en el 98 fue nombrado vicepresidente y en 2001 hizo pública su dimisión. Marcha de la entidad únicamente simbólica porque hasta el último momento ha estado trabajando por su barrio, «era un tío fenomenal, un luchador, buen vecino, buen padre y buena persona».

Trabajador de Lipasam con mujer y dos hijos, Ramón Sánchez Sánchez ha luchado durante años contra una enfermedad que esta madrugada le ha ganado la batalla «ha estado peleando durante años pero ya no podía más, ha estado varios días ingresado y hoy hemos despertado con esta noticia». Desde el barrio, Rafael destaca el pésame de todos los vecinos porque hoy La Corza entera está de luto al tener que despedir a un «corzeño de los grandes».