El centro cívico San Pablo acoge de lunes a jueves el taller de Pilates que dirige la monitora Inma Amores, en dos turnos distintos y en dos categorías: nivel II y nivel III. Se trata de una de las actividades más demandadas por los vecinos del distrito San Pablo-Santa Justa, siendo en total 55 alumnos los que practican este entrenamiento.

«La mayoría de mis alumnos eligen esta clase porque se lo recomienda el médico», declara la monitora, quien explica que «vienen con varias dolencias, debido a algún problemilla físico o buscando librarse un estrés que tiende a acumular mucha tensión en la espalda, provocando también molestias en toda esta zona». En las clases «se trabaja la movilidad articulada, se realizan estiramientos, se gana en flexibilidad y resistencia, y se aprende a relajar los músculos. Son movimientos muy pasivos pero muy eficaces para notar mejoría al poco tiempo de practicarlos», apunta Amores.

Se trata de una actividad que pueden realizar personas de cualquier edad y nivel físico. De hecho, en el taller del Distrito San Pablo-Santa Justa hay alumnos desde los 20 hasta los 90 años, y es un entrenamiento que eligen tanto hombres como mujeres, aunque éstas últimas son mayoría.

«Lo primero que hago en mis clases es examinar qué nivel tiene cada uno de los alumnos y, en función de su historial, voy adaptando la actividad y el ritmo a cada caso concreto. Habrá ejercicios que no podrá hacer igual una persona joven que otra mayor, o alguien que venga con alguna contractura, pero se personalizan los entrenamientos y ya está», apunta la entrenadora, quien destaca que entre las participantes «hay una persona con 94 años y con problemas cardíacos, pero realiza un pilates adaptado y se entrena como las demás».

Además de los beneficios directos para la salud física que tiene el taller, Amores destaca otros que inciden más en el aspecto social, ya que «en las clases nos reimos mucho. Los alumnos se desahogan, comparten sus problemas, trabajan en parejas y se crean lazos afectivos. De hecho, es normal que al terminar los ejercicios todos se vayan a tomar café juntos. Existe muy buen ambiente», subraya.