Hoy, Sábado de Pasión, no hay vecino de San José Obrero que no esté pendiente de las predicciones meteorológicas. Y es que si el tiempo lo permite, la hermandad del barrio iniciará esta tarde su primera estación de penitencia, un estreno muy esperado que suscita ilusión, devoción y también posibilidad de negocio para los establecimientos comerciales de la zona.

En el barrio, todo está preparado para que alrededor de las 17:30 horas, los dos pasos que portarán a las sagradas imágenes titulares de la hermandad, Nuestro Padre Jesús de la Caridad y Nuestra Señora de los Dolores, abandonen la parroquia de San José Obrero y San Francisco de Paula y se dirijan al encuentro de sus fieles, que abarrotarán las calles en señal de su fe, unas calles que lucirán sus mejores galas para celebrar un día histórico para la cofradía del barrio.

Los vecinos han colaborado en esta fiesta con los hermanos de San José Obrero, aportando donativos para regar a las imágenes con la única lluvia que esperan encontrar en la jornada: un aguacero de pétalos que se verterán por las imágenes a su paso por la calle Jabugo, una de las más estrechas del itinerario.

Los comerciantes de la zona también se encuentran mirando al cielo, ya que la climatología incidirá directamente en sus expectativas de negocio aunque, hasta con el peor de los pronósticos, «será un día con mayores ventas que otro sábado cualquiera».

El bar más cofrade del barrio, la Bodeguita Romero Mejías, asegura que «si el sol saliese, podríamos estar hablando del triple de ventas que un día cualquiera, pero las previsiones parecen que no van a ser muy favorables», señala. En cualquier caso «estamos preparados para lo que sea y, por lo pronto, ya tenemos reservado el almuerzo de parte de la cuadrilla de costaleros de la hermandad», señalan Gloria y Javier, matrimonio y hermanos de San José Obrero.

En el bar El Tercio, situado en frente de la parroquia, sí que se va a doblar el personal y se han provisto del doble del suministro en bebidas y montaditos, ya que su propietario, Marcos Puerto, asegura que «en caso de no hacer toda la caja que prevista este Sábado, esperamos tener mejor suerte el Lunes Santo, pues también habrá mucha gente en la calle al salir la hermandad del Polígono San Pablo».

Por su parte, el propietario de Casa Pepe, Pepe Alfonseca,  manifiesta que han pensado en «montar la terraza si el día sale bueno y hace sol, por lo que contrataríamos a personal extra para atender en la calle, pero todo dependerá de si llueve o no».

Por último, la Cafetería Ojeda espera que, si está lloviendo, «al menos podamos incrementar el número de desayunos, ya que serán muchas las personas que querrán ver a las imágenes desde por la mañana aunque sea en la iglesia. Si finalmente sale la procesión, tendremos más clientes para la sobremesa, y el café será lo más demandado», apunta el dueño, Jorge Ojeda.