Por ser la prolongación de una de las calles más concurridas de la ciudad, Luis Montoto, la avenida que lleva el nombre de nuestra Comunidad Autónoma pasa a veces desapercibida por los propios sevillanos. Pero hoy, 28 de febrero, también es su aniversario y es que la antigua calzada de los Caños de Carmona cumple hoy 32 años desde que fuera bautizada como avenida de Andalucía.

Formó parte de la calzada de origen romano que a partir del siglo XIII pasó a llamarse «de los Caños de Carmona» por el acueducto que discurría paralelo a la calzada. Siglos después se la conocería como «el camino de Postas de Córdoba y Madrid» y en el XX se la apodaría «carretera de Málaga y Granada». En 700 años esta larga y ancha vía se había consolidado como nexo de unión de otras provincias andaluzas y de la Capital. Razones de más para ser ésta prolongación de Luis Montoto la que se bautizase con el nombre de la Comunidad Autónoma Andaluza.

El 28 de febrero de 1982 con motivo del segundo aniversario del referéndum de 1980, esta vía de acceso a la capital hispalense se rotularía con el nombre de «avenida de Andalucía». Nombre que sigue luciendo en los extremos de su extensión. Un nombre que ha vivido el cambio de una calle que hoy cumple 32 años pero que no siempre tuvo el aspecto que la mayoría conoce.

En los años cincuenta la avenida sólo la vestía la fábrica de Cruz Campo, obra original de Wilhem Wrist y Friedrich Stolze. Hasta 1963 estaba cruzada a la altura de la confluencia de la Ronda del Tamarguillo y Utrera Molina por el arroyo Ranilla, conocido localmente como del Tamarguillo. Sería en ese año cuando se comenzarían las obras de remodelación para darle a la avenida el aspecto que hoy luce. El arroyo se canalizaría y desviaría hasta desembocar en el Guadalquivir, dejando una calzada provista de tres carriles en cada dirección. Lo mismo ocurrió con la avenida a la altura de las barriadas de Santa Aurelia y San Fernando, donde las continuas plagas de mosquitos, el ruido y el riesgo de inundación que afectaban directamente a los vecinos hacían necesario tapar el canal.

Como con todas las avenidas sevillanas, el crecimiento de la ciudad provocó el levantamiento de nuevas viviendas, comercios y polígonos industriales alrededor de la vía más andaluza de la capital. Actualmente une varios barrios, sirve de límite entre los distritos Nervión y San Pablo y sigue siendo uno de los nexos de unión con Andalucía más importante de la ciudad.