En una semana en la que las miradas expertas del arte contemporáneo estaban fijadas en ARCO, la mayor feria de este tipo de expresión artística de España, los vecinos de las 3.000 viviendas centraban su atención en los muros de su barrio. Las Vegas, el núcleo más conflictivo del Polígono Sur, se ha convertido en un espacio expositivo de primer nivel gracias a la acción de varios artistas urbanos de la talla del francés 3TTMan o el sevillano Seleka. Todo con la firme intención de mejorar la imagen de este deteriorado barrio.

Enmarcada en el programa Habitar 2.0, impulsada por la Consejería de Fomento y Vivienda y gestionada a través de AVRA (la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía), la iniciativa «Tres culturas y un solo barrio» ha conseguido reunir a un nutrido grupo de reconocidos artistas urbanos, que han compartido sus conocimientos con varios alumnos de los institutos Martínez Montañés, Polígono Sur, Domínguez Ortiz y Ramón Carande.

La obra de 3TTMan en Las VegasEl color ha conquistado una docena de fachadas de la barriada Martínez Montañés. El Niño de las Pinturas, 3TTMan, Osier, Repo, Joeking, Rois y Seleka han contagiado a los vecinos de su arte con murales que, en algunos casos, hasta los propios residentes han elegido. De un mural protagonizado por Camarón, requerido por petición popular, a Josefa y Juan, una pareja de ancianos de la zona que han sido inmortalizados en un lienzo nacido de los ladrillos.

«La paz de los artistas se ha transmitido al barrio», confirma el presidente de la Asociación Cultural y Gitana Vencedores, Pedro Molina, uno de los baluartes de este proyecto y nexo entre los artistas y los vecinos de la zona. «La gente del Polígono Sur ha valorado mucho esta iniciativa y, gracias a ella, el arte ha servido para poner el foco sobre la zona y para darnos a conocer como asociación», explica el representante vecinal, toda una institución en el barrio por los muchos proyectos de rehabilitación que está poniendo en pie a pesar de los escasos recursos y los muchos inconvenientes que se plantean.

«Esta zona tan castigada no está acostumbrada a que la gente que entra en la zona haga algo bueno por el barrio», detalla Molina. «En este caso ha sido toda una sorpresa», añade. «Los vecinos se iban acercando poco a poco, los dos primeros días nos miraban pero nadie se atrevía y cuando se decidieron a venir lo hacían con mucho respeto», explica Seleka, artista urbano y comisario junto con Laura Calvarro de esta iniciativa. Ambos son propietarios de la galería Delimbo Artspace, situada en el Soho Benita, en la calle Pérez Galdós.

Además de intervenir en las fachadas de esta barriada, los artistas han impartido un taller teórico y otro práctico sobre graffiti. En total, siete jóvenes han recibido 15 horas de clases teóricas durante la primera semana del programa y otras ocho horas de prácticas. Al final de estas dos semanas, los alumnos y los profesores han llenado de imágenes y colores la fachada principal de los bloques del conjunto 6 de Martínez Montañés, y las cuatro fachadas del conjunto 8.

«Hemos conseguido plantear un debate sobre el arte, con la participación de los vecinos, que venían a charlar y a opinar», destaca Seleka. «Los chavales tenían muchas ganas de aprender. Eran auténticas esponjas», desvela. «Ha sido una experiencia muy especial, no ha sido intervenir en un muro e irte a casa, hemos conocido el barrio y a sus vecinos», confiesa Seleka.

Camarón, de Repo«A nivel personal, nos ha abierto los ojos ante una realidad muchas veces deformada. Todos eran gitanos y todos llevan una vida normal, con respeto por los demás y por su cultura», destaca el comisario. «En ningún momento nos han tratado como payos y nos han abierto las puertas de sus casas», añade. «Y todo sin ningún problema», amplía. «Nos han cuidado mucho», confirma.

La obra de 3TTMan es una vidriera de cemento «con la que santificar el edificio». El trabajo de JoeKing representa el clásico cartel de «Welcome to fabulous las Vegas» pero con el nombre de «Las Vegas» cambiado por el de 3.000 Maravillas. Repo ha plasmado a José Monge Cruz, Camarón de la Isla, en el edificio que en su día fue cartel de un documental sobre las 3.000 y del que salía un burro por la ventana. El Niño de las Pinturas ha plasmado una flamenca con sus volantes en otra de las fachadas. Y Seleka ha optado por una obra abstracta en la que se expresa a través del color.

El Niño de las PinturasBotes y botes para conseguir algo más que graffitis. «Los artistas han sido ante todo unas excelentes personas y unos profesionales serios», afirma Pedro Molina, de Vencedores. «Les han dado si sitio a cada persona, se nota que le han puesto mucho cariño y se han integrado en la zona como un vecino más», agrega. «Ojalá sigamos colaborando en muchos más proyectos como este», reclama Molina, quien está cambiado no solo la fisonomía del barrio.

Desde la puesta en marcha de la asociación Vencedores, Pedro Molina y una veintena de voluntarios está «conquistando» poco a poco el barrio a la droga. De momento ya ha conseguido crear un equipo de fútbol 7, implementar un supermercado social y poner en marcha un programa de tránsito escolar que abarca desde el primer ciclo hasta la Secundaria para reducir el absentismo escolar. «Nuestro objetivo es la educación, tenemos que alfabetizar a los padres para que puedan ayudar a educar a sus hijos», destaca Molina. «De momento lo estamos consiguiendo, poco a poco, sin apenas darnos cuenta. Si detectamos un problema, tratamos de encontrarle una solución», confiesa.

Por ahora, gracias a estos artistas y al programa Habitar 2.0 «Tres culturas y un solo barrio» han conseguido poner en el foco mediático a este deteriorado barrio sevillano. Pero esta vez para hablar de arte.

Josefa y Juan, de Seleka