Las abuelas que a todo el mundo le gustaría tener en estas fechas en las que se está viviendo la «Feria de Abril» están en el Distrito Sur. La razón es sencilla, ellas son unas manitas en el arte de hacer mantones, bolsos y flecos, unas artistas de la costura en general.

El taller sociocultural de flecos del Distrito Sur cuenta con un abundante elenco de artistas en esta materia, nada más y nada menos que 32 mujeres. Todas ellas superan los 60 años y no hay cosa que más les satisfaga que prepararles, durante todo el curso, los complementos del traje de flamenca a sus hijas y a sus nietas.

Llevan desde principios de octubre, fecha en la comenzó el taller, diseñando y confeccionando sus obras, que esta semana lucirán por la feria sus familiares. La mayoría de ellas son veteranas en esta actividad. Es el caso de Dolores que lleva asistiendo al taller de flecos desde hace 10 años, cuenta con orgullo «entré aquí con 70 años ahora tengo 80 y cada día me veo mejor, además de haber perfeccionado mi estilo cosiendo, estoy mucho mejor de la cabeza porque reunirme cada viernes aquí con mis compañeras me da la vida».

mantones-taller-surDolores, como otras tantas alumnas, se apuntaron en la actividad sin saber nada de costura, dicen que lo más que habían hecho en su vida era coger un dobladillo o coser un botón, ahora tras años de experiencia son auténticas profesionales de la aguja y el dedal.

Encarnación Álvarez es la profesora, lleva dando estas clases desde hace mucho tiempo y esta muy orgullosa de ver como cada año las mismas alumnas solicitan el curso, «eso es señal de que lo estamos haciendo bien», apunta, aunque añade que cada temporada se suman nuevas aprendices y que todas las compañeras las acogen con mucho cariño.

Aprenden nuevas cosas y se sienten muy útiles, pero lo que más les gusta de este taller es que han entablado entre ellas muy buenas relaciones, para estas señoras el taller de flecos es algo más que coser, es una cura para las preocupaciones diarias y para la soledad que viven muchas de ellas.