No queremos adelantar acontecimientos, ni mucho menos poner nuestras mentes en fiestas que aún nos quedan lejanas, pero es inevitable pensar tras las vacaciones en cuales serán las próximas festividades y en la indumentaria adecuada para cada celebración, y ya que la ropa de nazareno la única variación que puede experimentar de una año para otro es la talla, tendremos que poner la vista en el traje de flamenca.

A más de una, su Rey Mago le habrá dejado un sobre con dinero para su vestido, a otras muchas una bonita tela de lunares y otras tantas ya estarán repasando las revistas de moda para ver cuales son las tendencias de la Feria de Abril 2014. Antes de lanzarse al boceto directo del «traje de gitana» proponemos a todas las interesadas acercarse a la exposición «Lina vistiendo el flamenco», del Museo de Arte y Costumbres Populares, situado en el Distrito Sur de Sevilla.

Este consejo llegará tarde a muchos, puesto que la muestra ha recibido hasta el momento más de 35.000 visitas. Muchos vecinos de la zona y de toda Sevilla han querido conocer de cerca la evolución del traje de volantes. Nuestro vestido regional no es el más antiguo, ni sus orígenes destilan rancio abolengo como el de otros trajes festivos españoles, pero podemos presumir de que es un fenómeno extraordinariamente vivo y cambiante con el que se pueden hacer multitud de variaciones y remontarse a un pasado para crear el traje del futuro.

Por eso, la diseñadora Lina, reconocida modista sevillana especializada en el traje de flamenca y distinguida con la Medalla de la Ciudad de Sevilla en 2010, ha sido la elegida para exponer sus trabajos de los últimos 50 años en el Museo de Artes y Costumbres Populares. Una exposición con 31 modelos que no puede ocultar su dimensión histórica, ya que se trata de un traje acuñado a lo largo de tres siglos que ha evolucionado de acuerdo con las circunstancias sociales, políticas y económicas del país en general, y de Andalucía en particular.

Faltan pocos días para el cierre de la muestra, hasta el día 12 de enero tienes la oportunidad de viajar en el tiempo, dar rienda suelta a la creatividad y alegrar la vista con más de una treintena de los vestidos populares de nuestra tierra.