Julio Molina es uno de los seis únicos corredores que llevan desde 1984 corriendo la maratón de Sevilla. Coincidiendo con el lanzamiento de la campaña de este año nos hemos reunido con Julio, imagen del año anterior de la maratón. Recibió con sorpresa la noticia de que él iba a ser el encargado de promocionar dicho evento. «Yo soy una persona normal, trabajo en un banco y nunca me había encontrado en una situación así, incluso me pedían autógrafos». De esta experiencia le han quedado multitud de anécdotas, entre risas nos cuenta que, «un día iba en el coche y el conductor de al lado no paraba de mirarme, cuando me di cuenta había un cartel del maratón con mi cara, y pude leer en sus labios decir a su acompañante: es Julio Molina el del maratón». Reconoce que no se podía creer que la gente le reconociera por la calle.

Julio es un gran experto en maratones y a pesar de tener 60 a sus espaldas declara que la de Sevilla es la mejor con diferencia. «En ningún lugar tratan al corredor como en esta ciudad, ni Berlín, ni Londres, ni siquiera en Nueva York, la organización aquí es inigualable». Su larga trayectoria avala esta afirmación, «estoy muy orgulloso de la campaña que se está haciendo en esta edición, creo que con la promoción que se está llevando a cabo, este año podremos llegar a los 7.500 participantes».

La ciudad de Sevilla el próximo 24 de febrero será punto de encuentro para miles de corredores porpulares. «Al fin y al cabo la maratón es una excusa perfecta para potenciar el turismo».

Solidaridad en Nueva York
Hace muy poco, Julio Molina junto con algunos de sus compañeros del Club de atletismo amigos del Parque María Luisa, idearon una iniciativa solidaria con la finalidad de recaudar fondos para la Fundación Kanouté, de esta forma tenían previsto salir a correr la maratón de Nueva York con las camisetas de la fundación y darla a conocer a todo el mundo.

Finalmente la acción se vio truncada puesto que la carrera se suspendió por el huracán Sandy.  Muchos de los corredores de todas las nacionalidades que hasta allí se habían desplazado decidieron hacer una carrera alternativa, entre ellos los españoles, Julio la llama la «carrera pirata». «Era impresionante ver como a través las redes sociales se había convocado a tanta gente, había hasta puestos de avituallamiento». Julio y sus compañeros no quisieron perder la ocasión y aprovecharon para poner en marcha en ese momento la labor social que tenían pensada. Aunque la ciudad no estaba preparada para acoger la carrera ,se situaron en la línea de meta y a correr por el Central Park con la camiseta de la Fundación Kanouté colocada. Ahora esperan que en la maratón de Sevilla puedan hacer alguna acción de este tipo.