Pepe González Rodríguez ha sido uno de los galardonados por el Distrito Sur como vecino ejemplar en la pasada edición de la Velá del Tiro de Línea. Un premio que reconoce la labor que ha realizado con las familias del Polígono Sur el antiguo párroco de laIglesia de Jesús Obrero. Pepe, que también fue director de la Fundación Don Bosco, ha trabajado durante siete años mano a mano con los 100 voluntarios que, desinteresadamente, ofrecen su tiempo para ayudar a los demás.

A estos voluntarios, precisamente, ha mencionado el párroco para eludir su protagonismo. Se siente muy orgulloso de que el premio haya recaído en sus manos, pero asegura que «es un premio que he recogido yo, a mi me han puesto cara los vecinos, pero se lo merecen todos los compañeros que altruistamente han trabajado conmigo durante todos estos años».

Como ya adelantaba Sevilla Ciudad en una entrevista anterior a Pepe, este cura es de esos que se remangan para meterse en faena. Este ha sido uno de los motivos principales para distinguirlo con este prestigioso premio del Distrito Sur. Durante años, se ha encargado de llevar a cabo un amplio programa de proyectos de ayuda a los más desfavorecidos, pero «el servicio de caridad no se limita sólo a la atención de las necesidades ordinarias y urgentes, sino que se desarrollan una serie de proyectos de promoción de la persona», declara.

En esto especialmente insiste el párroco que ha trabajado, según explica «en proyectos con toda la familia, con los padres y con los hijos, porque la educación debe de ser integral». Le ha tocado vivir tiempos difíciles, tiempos de crisis, pero nunca se ha rendido y siempre ha pedido ayuda para sacar los programas hacia delante. «Se habla muy mal del Polígono Sur, pero allí hay mucha gente buena, trabajadora y humilde que quiere lo mejor para su familia».

González afirma que hay algo que le satisface aún más que el reconocimiento a su persona y dice «lo que realmente me da alegría es que por fin alguien se acuerda de la Iglesia para darle un premio».

Actualmente, Pepe se encuentra destinado en Jaén, en un barrio llamado Polígono del Valle, «muy parecido al Polígiono Sur», confiesa. Ya había estado trabajando allí anteriormente, incluso, también le han hecho algún «pequeño reconocimiento». A pesar de estar lejos, se acuerda todos los días del Polígono Sur, tanto es así que ya tiene prevista la próxima visita a la ciudad.