«Este niño chiquitito no tiene cuna, su padre que es carpintero le hará una», nunca le cantaron esta nana para dormir, más bien, escuchó entre sueños más de un «tango rioplatense». Tampoco le corre el flamenco por las venas, ni creció entre soleá y bulerías, pero siente el flamenco como una gitana más.

Daniela Caminos se inició en el mundo del flamenco en 1994, cuando todavía vivía en su Uruguay natal. De ahí viajó hasta Nueva York, donde residió dos años y siguió su aprendizaje, por casualidades de la vida comenzó a trabajar en una famosa productora, cosa que le apasionó. Esto le llevaría en un futuro a hacer un maridaje entre sus dos pasiones y a crear Juncal Flamenco.

Finalizada su experiencia en Nueva York decidió venir a Sevilla para conocer de primera mano este mundo. Se enamoró de Sevilla, del Polígono Sur y de un hombre de raza gitana, con el que tiene una hija, demasiadas raíces en una tierra como para abandonarla. «Cuando crié a mi hija retomé mi gran afición», declara Daniela y reconoce muy orgullosa: «Fui seleccionada entre 45 gitanos y gitanas del Polígono Sur para realizar un curso de artes escénicas en flamenco, fue fantástico poder formarme con personas de raíz y en un barrio con tanto arte». Este curso supuso un punto y aparte en su trayectoria como bailaora. «En este curso me olvidé de mi pasión por el baile, ya no quise ser bailora, lo que quería era promocionar a estos jóvenes talentos que conocí porque realmente eran muy buenos, tenían mucho talento».

Ahí nació Juncal Flamenco, ella lo define como, «una empresa emprendedora que pretende difundir y promocionar el flamenco de raíz, siendo partícipes de la propia contemporaneidad, pero manteniendo la esencia del flamenco como transmisora de emociones, siendo el flamenco el protagonista, para no enredarnos en argumentos o en estéticas de moda».

Hoy día esta empresa está en pleno crecimiento, actualmente está preparando cursos de formación. Aquí es cuando entra en escena José Joaquín Jiménez. Él es del barrio, «soy gitano», dice que lo lleva dentro, que se ha criado en el folclore, a él si le corre por la venas.

La pasión de una y el arraigo del otro se han unido para sacar adelante un negocio que está en plena ebullición. Un tándem perfecto que pretende  profesionalizar a muchos jóvenes artistas del barrio. José destaca que, «en cualquier esquina del polígono ves arte, chiquillas cantando o tocando las palmas». Ellos tienen un compromiso con esta gente y es hacerles creer que lo que hacen sin saberlo es arte y les puede labrar un futuro.

Espectáculos de Juncal Flamenco
Al día de hoy tienen dos producciones de Juncal Flamenco que son dos espectáculos de raíz, uno se llama: «Soñar con Triana», un homenaje a Serafín Estébanez Calderón que es un escritor costumbrista que habla de un baile en Triana. El otro espectáculo se llama «De la Cava de las Vegas», exclusivamente protagonizado por jóvenes artistas del Polígono Sur.