El Porvenir, como buen barrio que se precie, alberga el mercado del mismo nombre, situado en la calle San Salvador. Una plaza de abastos muy conocida, ya que comparte calle con la parroquia de San Sebastián, de donde sale la Hermandad de La Paz el Domingo de Ramos, que ofrece una de las mejores imágenes en la madrugada a su paso por el cercano Parque de María Luisa.

Este mercado de arquitectura tradicional sevillana data de 1986, en los últimos años ha experimentado algunas reformas. Lo más característico de este lugar es que es una de las plazas más pequeñas de la ciudad. Dos fruterías, una charcutería-carnicería, una recova, una pescadería y una floristería constituyen un mercado que se adapta a los tiempos, ya que desde hace unas temporadas ofrecen el servicio a domicilio. Los propietarios de los puestos comentan que se han tenido que amoldar a los nuevos tiempos y que, ahora, lo que más trabajan son los pedidos por teléfono de los que ellos mismos se encargan personalmente de llevar a casa.

Carlos Piserra, regenta desde el año 1986 la charcutería y carnicería Carlos y Loli, las especialidades de este puesto, entre otras muchas, son como dice Carlos, «los avíos del puchero, el cordero y las hamburguesas». Su mujer, Loli, que se unió al negocio hace unos años, es una experta preparando albóndigas y croquetas. Con este experimentado comerciante hemos viajado en el tiempo y nos ha hecho un balance de lo que ha sido el Mercado del Porvenir a lo largo de los años. Según cuenta, «los inicios fueron muy duros, pasado el tiempo, los vecinos nos fueron conociendo y tuvimos una época de esplendor, pero ahora el negocio no funciona tan bien como en aqeulla época».

Aún así, la situación del mercado ha mejorado con respecto al año anterior, ya que el bar Alfaro ha devuelto la vida a esta pequeña plaza de la que lo vecinos parecía que se habían olvidado. El bar situado en la parte central de la plaza anima a las compras, así lo asegura Carmen, la propietaria, que afirma que «los placeros están más contentos desde que instalé mi bar aquí porque los clientes vienen a desayunar y ya se llevan los mandaos para casa, además los sábado celebramos cumpleaños de la gente de aquí del barrio y llenamos el patio del mercado y los invitados siempre hacen algunas compras».

La coqueta plaza del Porvenir con la llegada de este bar vuelve a recuperar poco a poco el esplendor que tuvo en sus años dorados. Es la esperanza de los comerciantes que confían en que con la buena marcha de este negocio todo siga mejorando.