El barrio del Porvenir cuenta las horas para ver a la Virgen de la Paz por sus calles. Mañana, sábado 13 de septiembre, se celebra la salida extraordinaria de la dolorosa de Antonio Illanes para conmemorar el 75 aniversario fundacional de la hermandad.

La expectación de los vecinos a un día de este acontecimiento es máxima. Miles de personas se darán cita en el barrio. El fervor y la pasión se adueñarán de las calles al paso de la Virgen de la Paz. Un hecho único que ha logrado que todo el Porvenir fije un mismo objetivo, acompañar a la Virgen en su camino hasta la Plaza de América.

Once horas es el tiempo que está previsto que la Virgen esté en la calle, pero «la duración del recorrido lo marcará el público», así lo indica Juan Robles, vecino de toda la vida de El Porvenir, hijo de uno de los fundadores de la hermandad y vestidor de la Virgen.

Robles cuenta que el interés que ha despertado la salida extraordinaria entre vecinos y hermanos ha superado todas las expectativas. «Intuíamos que la procesión iba a suscitar mucho interés para todos, pero hemos comprobado en cada acto conmemorativo y en estos días previos a la salida que los vecinos están volcados con este momento único e histórico».

El vestidor explica entusiasmado que muchos vecinos se han acercado hasta la hermandad para pedir colgaduras para embellecer sus balcones. «Hay personas que han venido a pedirnos colgaduras porque no tenían y querían colaborar de alguna forma en este día tan especial para toda la barriada». Es la primera vez que se celebra un aniversario íntegramente por las calles del barrio «en el cincuentenario fuimos hasta la Catedral y este año todo el recorrido será por nuestra zona hasta el Parque María Luisa que lo sentimos como nuestro», apunta Robles.

La misa estacional se celebrará en la Plaza de América, en los días previos a la salida se ha tenido que ampliar el número de sillas que se colocarán en este lugar emblemático de la ciudad, ya que según señala Robles «la respuesta del barrio nos ha sobrepasado y finalmente colocaremos alrededor de 2.000 sillas, muchas más de las que se tenían pensadas, para que todos los asistentes puedan disfrutar de este día como se merece».

Juan, como vestidor de la Virgen, se siente nervioso, pero está seguro que «irá preciosa». «No tengo palabras para agradecer esta confianza que deposita la hermandad en mí, es un orgullo encargarme de ponerla bonita para este gran día, tendré un pellizco en le estómago durante todo el recorrido, pero estoy seguro que todo saldrá bien por la ilusión y la pasión que ha puesto todo el barrio en este acto ceremonial», confiesa Robles.

A estas horas las zonas aledañas a la parroquia de San Sebastián ya están vestidas de fiesta, los balcones se han engalanado y los vecinos preparan sus mejores galas para ver salir por la calle Río de la Plata a la Virgen de la Paz.