La agrupación musical Nuestro Padre Jesús del Desconsuelo, Polígono Sur Sevilla, de Las Letanías, lleva tan sólo fundada unos meses y sus componentes, niños de ocho a dieciséis años, emocionan a cada uno de los presentes cuando hacen sonar sus instrumentos. Marchas de Semana Santa, canciones típicas de la Navidad suenan todas las tardes de lunes a viernes en el colegio Nuestra Señora de la Paz.

«Lo más importante nos es lo bien que tocan, que también porque es fruto del esfuerzo; es que los niños mientras están ensayando no están tirados en la calle». Éste fue el motivo de la creación de la banda como nos cuenta José Domínguez Crespo, presidente de la Asociación de Vecinos Familiar La Letanías. «Un día discutiendo con los miembros de la junta de la asociación de la mala situación en la que se encuentra el barrio, decidimos que en nuestra mano podía estar que los niños se formarán en algún oficio, y así fue como decidimos montar la banda».

Esta labor social, y muchas otras, se le han reconocido a José Domínguez Crespo, más conocido como Pepe «El Buchito», que fue galardonado con el premio «a una vida ejemplar» en la categoría de Cultura por parte del Distrito Sur. Pero José no quiere que se le reconozca el trabajo sólo a él y dice que «de ese premio somos merecedores todos los miembros de la junta que llevamos muchos años luchando para que el barrio tome otra dirección y mejore circunstancialmente».

José insiste en que nadie les está ayudando a dignificar el barrio y que tampoco han recibido ningún un apoyo económico por esta labor que están haciendo por los niños. Afirma que el único que ha colaborado es el párroco de la iglesia de la barriada. «El cura me ofrece todo lo que puede porque me está muy agradecido, dice que gracias a mí hay menos droga y delincuencia en la zona». José admite emocionarse cuando escucha a los niños tocar. Lo hemos comprobado, a sus 69 años dice que tiene una familia numerosa porque les tiene tanto cariño como si fuesen suyos.

La agrupación musical Nuestro Padres Jesús del Desconsuelo, Polígono Sur Sevilla, ha actuado dos veces para los presos de la cárcel de Sevilla 1. José asegura que «todo lo que podamos ofrecer que signifique hacer el bien por alguien lo haremos, ya sean presos o ancianos, pero si a través de los niños podemos hacer disfrutar a las personas, eso ya es una recompensa».

Les han ofrecido tocar en  la Semana Santa de Málaga pero no pueden hacerlo porque no tiene uniformes. La inversión inicial para comprar los instrumentos fue muy alta, en total 14.000 euros de los que han pagado 6.000 a base de sorteos semanales que hacen en la asociación. «No nos podemos permitir comprar unos uniformes, aunque a los niños les encantaría salir a tocar porque verían su trabajo reconocido».

Alberto García tiene una amplia trayectoria en el mundo de la música y es el encargado de dirigir a estos pequeños. Todos los días entre semana ensaya con ellos, y además, intenta inculcarles valores como el respeto o el compañerismo. Él no recibe ningún beneficio económico por hacer esto, la recompensa, al igual que para los niños, es llevar la música por el mundo. La próxima actuación, un concierto de villancicos en la cárcel de Morón, que ya están preparando.