Toda una vida dedicada a su barrio, más de 40 años viviendo en la misma zona, mucho trabajo a sus espaldas para embellecer su querida barriada de la Oliva y ahora a sus 77 años de edad Juan Canto González tiene la satisfacción de ser el Oliveño del Año 2013. Un premio que lleva otorgando desde hace dos décadas la Junta Directiva de la Asociación Amigos de los Jardines de la Oliva a los vecinos que destacan por su labor y dedicación altruista a este lugar del Distrito Sur.

El currículum vítae como vecino ejemplar de Canto es extenso, cargado de anécdotas y logros. Entre sus éxitos como ciudadano está el de ser el fundador de la Asociación Familiar la Oliva. De este cargo en particular se siente muy orgulloso y apunta que, a pesar de que se llevó persiguiendo durante mucho tiempo la formación de la entidad, todo resultó posible gracias al azar. «Tuve la suerte de hacer un trueque con un negocio y nos quedamos con su local», indica Juan. «No se me olvidará nunca el día de la inauguración de la asociación, queríamos que fuera por todo lo alto, pero a pocas horas de la apertura quedaban muchas cosas por hacer, yo estaba descargando un barco en el Puerto de Sevilla, donde trabajaba, y lo dejé a medias por ultimar lo flecos del gran estreno de la entidad. Mis jefes estuvieron a punto de echarme del trabajo».

Afortunadamente esto no sucedió y este oliveño pudo seguir compaginando su vida familiar, su labor como vecino y su trabajo a la perfección. «He echado albero en el suelo cuando lo necesitaba, he puesto bancos donde no los había y la gente me pedía que los hubiera y he plantado muchos árboles». Cuando habla de árboles se ríe porque confiesa que no puede dar un número de todos los que ha sembrado.

«Los diferentes Gobiernos me recordarán como el hombre que estaba siempre pidiendo, pero es que es lo que he tenido que hacer para conseguir todo por lo que ahora me reconocen en mi barrio». A su edad, comenta que ya está en la «puerta de salida». Tiene los achaques típicos de la edad, pero sigue colaborando con el barrio y lo seguirá haciendo hasta el día que pueda, además como él mismo indica, «el premio me ha dado un golpe de vitalidad y van a tener a Juan por mucho tiempo».