El profesor Luis Olivencia, fallecido el pasado 4 de abril, estaría muy orgulloso de saber que sus alumnos han luchado para que su nombre quede por siempre perpetuado en el callejero de Sevilla. Los estudiantes llevaron la propuesta de poner el nombre de su maestro de Derecho a la Junta Municipal del Distrito Sur.

Olivencia fue durante toda su vida un profesor de mundo. Se licenció en Derecho en la Universidad de Sevilla en 1984 donde también se doctoró en 1985, diplomado, además, en Derecho Comunitario Europeo por la Universität des Saarlandes en 1986 en Alemania.

Los alumnos que han querido rendirle homenaje lo tuvieron como profesor de Derecho Mercantil. Era experto en temas societarios, arbitraje, concursales y comunitario. Su paseo por el mundo lo comenzó en Alemania cuando se diplomó en Derecho Comunitario, los siguió cuando trabajó en la Comisión de Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional y lo finalizó cuando estuvo en la secretaría general del Parlamento Europeo.

Era un hombre muy preocupado por la actualidad política y seguía la economía internacional. Un gran aficionado al fútbol, amaba al Real Betis Balompié. Fue miembro destacado de la Liga de Juristas Béticos y también era seguidor de los toros.

Viajó por muchos sitios pero su casa estaba en Sevilla con su familia y su amigos. Sus amistades destacan de él que «era un hombre muy culto, con un gran sentido del humor y, sobre todo, absolutamente desprendido. Hacía las cosas porque le salían del alma, nunca tuvo ningún tipo de ambición ni hizo nada buscando obtener recompensas o protagonismo, tanto es así que no le gustaba que le halagasen».

Más allá de las fronteras sevillanas, tenía un paraíso, ese era Tarifa, el pueblo de su mujer Sofia. Ella fue uno de los grandes pilares de la vida de Olivencia y su gran baluarte.

Aún no se ha fijado la fecha de la inauguración de la calle con el nombre de Luis Olivencia, lo que si se conoce es que estará en alguna calle del Distrito Sur, donde residió y trabajó sus últimos años como docente.